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Novedoso
desarrollo científico para diagnosticar fiebre aftosa (II)
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El equipo (kit) de reactivos
de diagnóstico fue obtenido por el Centro de Virología Animal
(Cevan), sito en Bs. As. y dependiente del Conicet. El kit es sensible, específico,
rápido, sencillo y de bajo costo. Permite diferenciar entre animales
vacunados y no vacunados, evitando el riesgo de eliminar ganado sano ante un
brote de aftosa.
Peculiaridades del kit
"Para hacer cualquier desarrollo tecnológico de buen nivel es necesario
un sustrato científico serio", afirma el Dr. José la Torre,
Director del Cevan. En este caso, el desarrollo central ha sido el de los reactivos
de diagnóstico, base de este kit. Los reactivos básicos son el
anticuerpo y el antígeno. El primero se adhiere a una sustancia plástica
y tiene una zona específica para su unión con el segundo. Una
vez fijado el anticuerpo al plástico, se añade el antígeno
y, después de producida la reacción entre ambos, se agrega el
suero de prueba del animal. Cabe destacar que el anticuerpo unido al plástico
es de alta especificidad, y que el diseño de elementos químicos
intervinientes se realizó mediante ingeniería genética,
lo que da estabilidad al sistema de diagnóstico. El científico
también informó que "en este momento, importar de Brasil
un kit confirmatorio para las proteínas que se utilizan cuesta entre
5 y 10 dólares estadounidenses por determinación, a lo que deben
sumarse entre 3 y 5 dólares del kit de Elisa*. En tanto, cada determinación
hecha con el kit desarrollado por el Cevan implica una erogación de unas
cinco veces menos", subrayó.
La comercialización
en todo el mundo
La empresa sueca Svanova, de capitales estatales y privados, se ha interesado
en comercializar este desarrollo tecnológico argentino. Hoy, está
en etapas finales el acuerdo que implicará reservar el mercado nacional
(y, quizás, el latinoamericano) para nuestro país, y por el cual
el Cevan podrá producir los reactivos del kit dentro de la Argentina
sin pagar suma alguna a Svanova. "El kit", afirma el Dr. la Torre,
"será empleado por los países que vacunan (siempre que sus
vacunas no tengan reactividad contra las proteínas no estructurales),
y, de algún modo, condicionará al resto para que, al igual que
la Argentina, empleen vacunas de alta calidad contra la aftosa". El investigador
considera que este no será un logro menor, porque países que no
cuenten con una vacuna de calidad como la Argentina, tendrán que matar
millones de cabezas de ganado si hay un brote. Este hecho plantea en forma perentoria
la necesidad de vacunar y de determinar la diferencia entre animal vacunado
y no vacunado, para eliminar selectivamente los focos de infección.
A Svanova corresponderá obtener la validación internacional del
kit, característica con la que no cumple ninguno de los métodos
de diagnóstico existentes hasta hoy. Y el Dr. la Torre es optimista al
respecto, teniendo en cuenta los excelentes resultados que se han logrado en
nuestro país, aun probándolo con animales de la Patagonia libres
de la enfermedad. En colaboración con el Inta, el kit también
se probó en animales infectados, en animales vacunados y en ganado en
general, a distintos tiempos posteriores a la infección, a fin de establecer
la duración de la sensibilidad del kit.
Fundamental apoyo de
la Secyt
El proyecto de generar reactivos para la detección de infección
por virus de la fiebre aftosa en los animales se inició en 1995, con
fondos de aplicación de la ley nacional 23.877 de Fomento e Innovación
Tecnológica. La CIC, por su parte, tuvo la responsabilidad de la evaluación
y control de la evolución del mismo. El desarrollo se extendió
durante cinco años, y participaron en él diez científicos
argentinos. La Unidad de Vinculación Tecnológica fue la Fundación
Corepro (Consejo Regional de la Producción), con base en el Intech (Instituto
Tecnológico de Chascomús). Resultó central, asimismo, la
tarea conjunta con los productores de la cuenca del Salado bonaerense, a quienes
el Cevan proveyó de tecnología gratuita de evaluación para
alrededor de 4 millones de cabezas de ganado. El trabajo con Corepro permitió
detectar precozmente la reintroducción de la aftosa en la Argentina,
dato que fue ignorado por las autoridades de aquel momento.
Los logros de este proyecto, impulsado desde su inicio por la Secretaría
de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación
(Secyt), son el producto de la solidez científica, la perseverancia de
los investigadores y la voluntad política de dar sustento a actividades
científico-tecnológicos, y validan una de las frases de apertura
del Primer Seminario sobre Fiebre Aftosa, realizado en la Universidad Nacional
de Quilmes en 1998: "El desarrollo productivo pecuario de un país
está íntimamente relacionado al grado de incorporación
tecnológica".
Por
la Dra. Silvia Fernández Castelo - Programa de Comunicación Social
de la Ciencia de la Secyt. (*) Elisa, Western Blot y PCR son métodos
de detección preexistentes al kit argentino. Adaptó: Lic. Enrique
A. Rabe (ACS/Ceride).
© SECYT - CERIDE
publicado el 22 de marzo de 2003