EL INTEC INVESTIGA SOBRE EL MEDIO AMBIENTE

En el Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química -INTEC- (UNL-CONICET), integrado al Centro Regional de Investigación y Desarrollo de Santa Fe -CERIDE-, realiza sus tareas el Grupo de Medio Ambiente (GMA). Comunicación Social del CERIDE entrevistó a la directora del GMA, Dra. Argelia Lenardón, para dar a conocer las líneas de trabajo que investigadores, profesionales y becarios vienen llevando a cabo desde hace aproximadamente 20 años.

¿Cómo se compone el Grupo de Medio Ambiente?
Formamos un equipo interdisciplinario, que integran Licenciados en Química, en Edafología, Técnicos en Saneamiento y Técnicos Químicos.

¿Sobre qué problemática ha investigado e investiga el Grupo?
Principalmente la relacionada con pesticidas, o plaguicidas.

¿Qué son los pesticidas?
Son las sustancias que se usan para atacar las plagas, y se denominan de acuerdo con lo que combaten: los insecticidas combaten insectos; los herbicidas, hierbas, etc. Se caracterizan por ser: PERSISTENTES, ya que, una vez aplicados, quedan bastante tiempo en el lugar de aplicación, es decir, poseen acción residual; y LIPOSOLUBLES, es decir que se solubilizan en grasa. Penetran al organismo por vía respiratoria, por piel o por ingestión, van al torrente sanguíneo, se adhieren a los glóbulos grasos, y, al no degradarse, permanecen en el organismo humano, en el que pueden alcanzar niveles capaces de causar daños inmediatos, o no, provocando intoxicaciones agudas o crónicas.

¿Cuáles fueron los primeros estudios del GMA en cuanto al tema?
Al comienzo nos abocamos sobre todo a detectar pesticidas en un medio: EL AGUA, y elegimos el lago del Parque "Belgrano" y la laguna Setúbal. Debido a que los plaguicidas son poco solubles en agua, y se unen fácilmente a la materia orgánica, analizábamos no sólo el agua sino también el material suspendido en la misma.
Luego se trabajó con aguas y material suspendido de los ríos Carcarañá y Paraná. En todos estos cursos se encontraron plaguicidas, en mayor o menor escala, cuyos niveles no superaron los índices de contaminación establecidos para el uso de la cuenca como fuente de agua potable. Sí son "comprometedoras", para la fauna íctica, las cantidades de plaguicidas detectadas en algunos casos. Estos estudios se realizaron hace 8 ó 9 años para fijar un "cero" que permitiera, después, comparar esos datos con nuevos registros. Ahora proyectamos hacer un muestreo de 6 meses para determinar si los niveles de plaguicidas han variado, y cómo, en este lapso.

¿Sólo investigaron la presencia de plaguicidas en agua?
No, por convenio con la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) comenzamos a analizar productos lácteos (leche-queso-manteca) de empresas de la provincia, y también detectamos plaguicidas en estos productos. Para determinar si al procesar los alimentos variaba la cantidad de plaguicidas, realizamos el seguimiento del proceso de fabricación de queso "cuartirolo", y concluímos que los niveles de plaguicidas no variaban. Es decir que los procesos de fabricación de los productos finales no ejercen acción alguna sobre los productos iniciales. Algunos plaguicidas NO SE DEGRADAN NI DESAPARECEN a través del proceso de fabricación.

Y, en estos momentos, ¿qué están investigando?
Un tema de sumo interés como es la presencia de plaguicidas en la leche materna, trabajo debido a inquietudes de médicos pediatras de hospitales de esta ciudad; ellos observaron que muchos bebés nacían con problemas en fórmulas leucocitarias y con dificultades respiratorias. Realizamos un seguimiento de las mamás de estos niños y encontramos que las mismas provenían de zonas donde el contacto con plaguicidas es grande, de áreas donde los productos analizados se utilizan intensivamente.
Para establecer un punto "cero", y comparar, analizamos leche proveniente de mamás cuyo contacto con plaguicidas es mínimo. Mas en éstas también hallamos niveles de plaguicidas, claro que en menor escala que en las leches de mamás que viven en las zonas antes mencionadas.
Cabe preguntarse cómo llegan estos pesticidas al organismo humano. Y la respuesta es: mediante los alimentos, porque, como ya expresé, los plaguicidas son PERSISTENTES (no se degradan) y permanecen en los alimentos que ingerimos. Así ingresan a nuestro cuerpo, se fijan en la grasa y se eliminan, en este caso, con la leche materna. Estamos realizando este estudio con profesionales de la salud y, en poco tiempo más, tendremos datos para aportar posibles soluciones en torno a este tema.

También en relación con pesticidas, estamos trabajando en "Difusión a través de Membranas", una investigación que nos solicitaron productores y exportadores frutícolas porque, cuando fumigan, el efecto de la aplicación no queda sólo en la cáscara, también pasa a la pulpa. Buscamos "imitar" las cáscaras de diversas frutas para ver qué penetración tiene el plaguicida a través del tiempo. Así tratamos de aportar conocimientos sobre cuánto plaguicida usar para que éste no llegue a la pulpa.
Además, estamos analizando el efecto que los plaguicidas generan en la reproducción de peces. Los plaguicidas son liposolubles, y, en el caso de los peces, los mismos se eliminan a través de las sustancias grasas que contienen los huevos. Los plaguicidas se transfieren a las crías y pueden afectar el normal desarrollo de las larvas, las que pierden movilidad y modifican pautas de comportamiento, siendo activamente depredadas por otros peces. Buscamos precisar cómo influyen los plaguicidas tanto en las larvas y su desarrollo como en las migraciones y mortandad de peces.

¿Tiene el GMA otras líneas de trabajo?
Por supuesto, con la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, desde 1987, y con la Entidad Binacional Yacyretá -a través de un convenio del CERIDE- desde 1993, para analizar integralmente el impacto ambiental que, en lo hidrológico, producen las Represas.

¿Nuevos proyectos para el futuro?
Sí, la posibilidad de trabajar con el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio de Santa Fe en el Proyecto SUELO 2000, para reactivar los suelos santafesinos del sur, donde los rendimientos han disminuído mucho en los últimos años, lo cual preocupa a los productores.

(C) INTEC - CERIDE