|
Entrevista con
el Dr. Pablo Canziani
Pablo
Canziani es doctor en Ciencias Físicas, graduado en la Facultad
de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Desde 1995 investiga para el
Conicet y la UCA. En esta entrevista nos cuenta sobre sus proyectos de
investigación, en el marco del Año Polar Internacional (API)
2007. Destaca la importancia de los polos como fuente principal de reserva
de agua dulce y su influencia en el proceso de cambio climático.
-¿Qué
desafíos plantea el API a la comunidad científica?
-El objetivo
de este año es estudiar el Ártico y la Antártida
de manera multidisciplinaria. La idea es crear una base de datos, que
hoy no existe, sobre el estado de los polos. Se investigará en
la atmósfera, en los océanos, suelos, hielos y personas.
Al respecto, las poblaciones existentes en Siberia, en el norte de los
países escandinavos (lapones) y en Canadá (esquimales),
serán objeto de estudio dado que son altamente vulnerables a los
procesos de cambios que se viven en el planeta. La temática espacial
también se incluirá: es una de las disciplinas que más
se ha desarrollado desde el inicio del Año Geofísico Internacional,
en 1957, a partir del cual se avanzó mucho en el conocimiento de
la relación del campo magnético terrestre con el campo magnético
interespacial, y con el área de comunicaciones. En este sentido,
en los años '60 y '70 hubo un gran auge de los estudios de la Ionósfera.
Hay proyectos de más de 20 países.
-¿Por qué
es importante estudiar los polos?
-En primer lugar, porque allí está la mayor reserva de agua
dulce del planeta y, en segundo término, porque el clima y la circulación
oceánica están muy influenciados por lo que ocurre en los
polos. En el caso de la Argentina, en invierno, la situación climática
de parte de su territorio depende de lo que pase en el polo y en los océanos
alrededor de éste. Allí se definen la meteorología
y el clima, y ahí es donde se generan todos los frentes fríos
que llegan hasta Buenos Aires y más al norte. Por otro lado, el
Ártico y el Antártico son los lugares donde en el invierno
se pierde buena parte de la radiación de energía térmica
hacia el espacio. Son los sumideros de energía solar que la Tierra
absorbe en distintos grados y latitudes, y en menor escala hacia los polos,
pero cuyo excedente se emite hacia el espacio durante la noche polar.
Los cambios en esa pérdida de energía, o los cambios en
verano por disminución de los hielos, van a afectar el clima. Entonces,
es fundamental entender cómo funciona ese balance de radiación
entre lo que emite la Tierra y lo que viene del sol.
-¿Cómo
afecta esta situación a los océanos?
-El calentamiento aumenta hacia los polos. El nuevo informe del Panel
Intergubernamental sobre Cambio Climático indica que, para los
próximos 100 años, el aumento promedio en los niveles de
los océanos será de alrededor de medio metro. Si se derrite
el Ártico, por ejemplo, puede haber un incremento de 6 metros.
Pero eso, obviamente, va a llevar mucho más tiempo que un siglo.
-¿Y qué
papel juega la contaminación?
-La contaminación llega a los polos desde distintos lugares del
planeta. Se pueden ver registros de erupciones volcánicas del trópico
en la Antártida. Y el comportamiento del agujero de ozono estaría
ligado a procesos no sólo en la estratósfera sino climáticos
vinculados con el de latitudes medias de ambos polos.
-¿Qué
proyectos presentarán ustedes en el marco del API?
-Estamos asociados a un proyecto que dirige Italia y que investiga el
problema de las partículas en la atmósfera. Además,
trabajamos en un proyecto internacional del Programa de Estudios de Procesos
Estratosféricos en el Clima, que depende del Programa Mundial del
Clima, encargado de estudiar y modelar la relación de la estratósfera
ártica y antártica, la variabilidad y cambio climático.
-¿Cuál
es su opinión sobre la difusión de temas científicos
en los medios de comunicación?
-Mi experiencia con los medios masivos, en el noventa por ciento de los
casos, es buena. El problema surge cuando los medios presentan notas de
manera sensacionalista. Creo que está en cada uno de los científicos
el explicar bien las cosas.
-¿Hablar
de crisis ambiental es una exageración o una toma de conciencia?
-Yo diría que la crisis medioambiental es mucho más severa
de lo que la mayoría de la gente cree. Pero "severa"
no quiere decir que tengamos que entrar en un estado de desesperación,
sino que estamos consumiendo entre tres y cuatro veces los recursos que
nos puede dar el planeta. En poco tiempo más, a ese nivel de consumo,
el planeta no es viable y vamos a arruinar toda la naturaleza. Por Gabriela
Araujo ("Iciencia"; Nro. 14, Año 5. Secretaría
de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación).
Seleccionó
y adaptó: Lic. Enrique A. Rabe (ACS/Conicet
Santa Fe).
© SeCyT
- CONICET SANTA FE
|