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En mérito
a la transferencia de conocimientos científico-tecnológicos
a la sociedad
El
Directorio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas
y Técnicas (CONICET)
premia anualmente a sus unidades ejecutoras por sus actividades de transferencia
de conocimientos científico-tecnológicos a la sociedad.
Éstas se realizan cuando se proveen Servicios Tecnológicos
de Alto Nivel y al concertar convenios con instituciones públicas
y privadas, acciones que permiten, al mismo tiempo, afianzar la inserción
de los Institutos de Investigación y Centros Regionales en la comunidad
y dar respuesta a las necesidades de ésta.
Estímulo
a la transferencia
Hace ya tres años, el Directorio consideró que corresponde
estimular la transferencia de los citados conocimientos, motivo por el
cual resolvió otorgar a unidades ejecutoras -tales como el CERIDE-
una bonificación equivalente al 20% de lo facturado y efectivamente
cobrado por dichos conceptos. Para proceder de esta manera, el CONICET
se basa en la información que le proveen las Unidades de Vinculación
Tecnológica (UVT) que intervienen en la facturación de servicios.
Asimismo, el cuerpo colegiado estableció que esos fondos deberán
ser utilizados preferentemente para implementar las adaptaciones necesarias
en las instalaciones y equipos para cumplir con los estándares
de seguridad. Del mismo modo, se debería financiar de manera preferencial
todo aquel procedimiento y adaptaciones, o refacciones, que permitan acceder
a la acreditación de calidad en ensayos y/o instalaciones.
A quiénes
se les transfiere
Existen tres tipos de destinatarios de los servicios: 1) los grupos de
investigación científica y tecnológica (destinatarios
originales de los servicios del CERIDE);
2) instituciones gubernamentales tales como la Corte Suprema de Justicia
y la Secretaría de Medio Ambiente santafesinas; Municipalidades,
Comunas y cooperativas de servicios públicos, entre otras, con
las que el CERIDE
colabora en forma constante, apoyando sus necesidades técnicas,
y 3) un conjunto de destinatarios constituido por las empresas que recurren
al Centro Regional en busca de soluciones tecnológicas de diversa
índole. El rasgo distintivo de los servicios que se brindan se
evidencia, por ejemplo, cuando surge la necesidad de certificación
oficial y/o cuando se presenta una complejidad tecnológica, circunstancias
que exceden las capacidades de otros prestadores del ámbito privado.
Localización
de los solicitantes de servicios
Sobre todo se encuentran en la Región Centro y en el Litoral, pero
el CERIDE ha recibido
y recibe solicitudes de todo el país. A modo de ejemplo, del Ministerio
de Ecología de Formosa, de la Universidad Nacional de Misiones
(UNAM), y de laboratorios
de servicios para la industria del petróleo, sitos en Río
Gallegos (Santa Cruz).
Evolución
de la cantidad de servicios
La misma ha crecido en los últimos años: en el período
2004/2005, un 25%, y desde el año pasado a éste, un 30%.
Todo ello permite estimar que el período 2006/7 evidenciará
un crecimiento más importante que los anteriores, razón
por la cual se prevé aumentar la capacidad instalada.
Origen de la demanda
regional
Hay una evidente influencia de la reactivación económica
de la zona que está siendo capitalizada por el CERIDE,
que funciona como una organización atenta a lo que ocurre, y que
está disponible para la comunidad con métodos de acceso
cada vez más simples y directos. Asimismo, gravitan positivamente
el prestigio, la capacidad del personal y la competencia técnica
de los servicios que presta la institución desde hace muchos años.
Destino del dinero
ingresado
La mayor parte del mismo se ha reinvertido en la institución en
diversos rubros tales como reequipamiento, capacitación del personal,
insumos para funcionamiento.
CERIDE,
Centro Regional de Investigación y Desarrollo de Santa Fe, sito
en la Ruta Nacional 168, Km. 0, Paraje El Pozo, de nuestra ciudad. Fuente:
CONICET. Selección
y adaptación: Lic. Enrique A. Rabe (ACS/CERIDE-CONICET)
© CERIDE
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