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Todos los fines de año se prestan para evaluaciones, y en el caso de nuestro CCT, dada su corta vida como tal, son particularmente válidas. Eso no significa desconocer la experiencia y la historia, pero como estructura organizativa relativamente nueva hay cuestiones que están asociadas a esa novedad y que quizás merezcan ser rescatadas. Como es una evaluación apoyada, sobre todo, en un año de trabajo me parece que sería razonable separar dos tipos de logros: los que denomino “evolutivos”, correspondientes al crecimiento natural de la institución, y los “específicos”, que representan hitos que complementan los “evolutivos” pero que marcan saltos cuali y cuantitativos, y a los que aludiré más adelante en esta nota. —¿Podría ampliar el concepto “evolutivo”? — Nuestros grupos de investigadores y becarios, sumado a ellos el personal de apoyo, han venido creciendo de una manera gradual. Santa Fe es una plaza generadora de resultados de investigación, de conocimientos, reconocida en todo el mundo, y no sólo mantiene esa categoría sino que la sigue incrementando. Todo esto es “evolutivo”, y merece mencionarse porque es la esencia de nuestro trabajo, el que exhibe un aumento de la productividad en consonancia con el incremento ocurrido en la planta de personal, a la cual, en 2008, se incorporaron, en las distintas unidades ejecutoras del CONICET en Santa Fe -siete institutos de investigaciones- más de veinte investigadores y casi cincuenta becarios. Tales cantidades suelen pasar diluídas en medio de una actividad permanente que, además, está reconocida como buena. — El crecimiento al que ha aludido, ¿es trasladable al mismo CCT como un logro? — Sin dudas, ya que asistimos a la consolidación del proyecto de reorganización que representan los CCTs, y eso no es sólo un fenómeno santafesino sino nacional. La nueva idea de los CCTs comenzó a concretarse y a ponerse en marcha a comienzos de 2007, pero el verdadero año de actuación de los Centros Científico-Tecnológicos fue 2008. Aun con las dificultades propias de todo inicio, estamos muy conformes porque tanto en Santa Fe como en todo el país se observa un claro afianzamiento del proyecto del Directorio del CONICET (Bs. As.) de cubrir la Argentina con estos Centros Regionales, que al principio fueron siete y ahora ya son once, con lo cual se abarca casi todo el territorio. Asimismo, ya hubo tres reuniones nacionales de directores de Centros. La nueva organización prevé correcciones a críticas a la estructura de CONICET, como son la necesidad de una regionalización y de un mejor mecanismo de contacto con los esquemas productivos y con la sociedad en general. Ésta es la decisión mayoritaria de los investigadores y del Directorio. Luego, si hay acuerdo en las ideas es mucho más probable que logremos resultados en el futuro. — ¿Y en lo que refiere a los institutos de investigación y a la Unidad de Administración Territorial (UAT; ex CERIDE)? — También se registra un crecimiento importante en la actuación, en general, de todas las unidades ejecutoras (institutos de investigaciones) y de la UAT del CONICET en Santa Fe, por ejemplo, en cuanto a servicios brindados a terceros. Las cifras brutas de facturación para 2008, incluyendo las dependencias citadas, se acercan a los 3 millones de pesos, un monto destacable, bastante mayor que el de años anteriores, que refleja la posibilidad de hacer cosas. Creo que debe ser tenido en cuenta como un logro. — ¿En qué estado se encuentra la relación con la Universidad Nacional del Litoral (UNL)? — El proyecto de integración continúa tanto en lo operativo como en lo conceptual, y aunque la UNL no es la única universidad que existe en Santa Fe, es uno de nuestros socios académicos privilegiados en razón de que el Directorio del CONICET (Bs. As.) ha decidido no crear nuevas unidades ejecutoras en todo el país como no sea en sociedad con alguna universidad nacional. Aquí, una de las universidades nacionales que nos corresponden geográficamente es la del Litoral, y por lo tanto, dado ese carácter de “socio privilegiado”, es un hecho muy positivo que los vínculos sean cada vez más sólidos y que hayan crecido. En lo conceptual, estimo que hay un mejor entendimiento de que si bien los roles tradicionales de ambas instituciones (UNL; CONICET) están algo diferenciados -una más orientada hacia la docencia, sin que esto sea excluyente, y la otra más inclinada hacia la investigación, sin que esto tampoco sea excluyente-, existe una tendencia hacia la unificación de las dos actividades. En mi opinión, éste es un punto que merece destacarse porque significa un cambio trascendente, que ya está en marcha y que crece cada día. — ¿Con qué otros actores sociales se ha crecido en interacción? — Por ejemplo, con la Bolsa de Comercio de Santa Fe, la Unión Industrial de Santa Fe, la Federación de Industrias de la Provincia de Santa Fe, el Centro Comercial, la Asociación Dirigentes de Empresa, por citar las no gubernamentales, y por supuesto, con la Secretaría de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación de Santa Fe, creada hace un año. Sumado a lo que mencioné antes con relación a la universidad, éste debería ser el camino en el cual estos buenos resultados nos deberían dar ánimos como para profundizar el trabajo, porque uno de los objetivos de los CCTs es mejorar el traslado de resultados, actitudes, conocimientos, ideas, desde estos Centros hacia la sociedad, y los mecanismos son los de representación de la gente. Por lo tanto, las autoridades democráticas (municipalidades, gobiernos provinciales y gobierno nacional) son aquéllas con las que tenemos que interactuar, así como con los representantes civiles de la sociedad que se han ganado su lugar por la destacada actividad que desarrollan. En esa línea hemos hecho avances importantes, primero en hacernos conocer un poco más, y en segundo lugar, en realizar esfuerzos concretos y específicos para llevar a cabo acciones conjuntas.
— Entre otros, en
primer lugar, la inauguración
del edificio del Instituto Nacional de Limnología (INALI/CONICET/UNL)
en terrenos de nuestros “socios privilegiados” y vecinos, la UNL.
El hecho representó no
sólo el lógico avance de tener un edificio diseñado
para investigar sino que resolvió un problema mucho más
serio como fue el riesgo de que el viejo edificio del Inali, en Santo
Tomé, fuese arrastrado por las aguas del río Salado.
En segundo término, la creación de la séptima
unidad ejecutora en Santa Fe del CCT, que se concretó durante
2008 y que pasará a ser operativa en febrero o marzo de 2009,
denominada Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL),
a partir de investigadores establecidos y desarrollados en la Facultad
de Bioquímica
y Ciencias Biológicas de la UNL. Se trata de un grupo consolidado
que tomó la forma de una unidad ejecutora nueva del CONICET,
pero sus líneas de investigación tienen más de
diez años
de desarrollo, son perfectamente reconocidas, y por lo tanto, ésta
es la cristalización de una aglomeración esperable. Su
temática engloba cuestiones que están en los planes de
cualquier país del mundo, y en particular del nuestro, para
hacer crecer en ellos la ciencia, como son los fenómenos, las
investigaciones, los desarrollos en temas agropecuarios, y si es posible
asociados con
los nuevos desarrollos biotecnológicos, de ahí el nombre.
De manera que es un doble motivo de celebración el tener una
unidad ejecutora nueva, que implica crecimiento, y abocada a uno de
los temas
prioritarios en el país y en el mundo. — En el plano nacional, la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (MINCyT) se presenta como una interfase entre buena noticia de 2008 y perspectiva de crecimiento. ¿Cuál es su opinión? — El MINCyT ha cumplido su primer año en estos días y representa, además del logro conceptual, el reconocimiento, por parte de la autoridad política, de que las actividades de nuestro sector deberían ser prioritarias. Y una buena noticia es el anuncio del señor ministro Barañao respecto del presupuesto del CONICET para el año próximo, el cual registra un importante crecimiento con relación al de 2008: el organismo recibirá casi 970 millones de pesos para todo el año. Por ahora, esto es una buena noticia; esperemos, en 2009, poder informar que fue una buena realización. Lo segundo que nos interesa rescatar, y que entendemos van a ser acciones importantes en 2009, es que en el plan de infraestructura de edificios para ciencia y tecnología elaborado por el PEN, anunciado a comienzos de año por la señora presidenta de la Nación, se ha conocido el conjunto de las primeras quince prioridades que, en principio, estarían comenzando sus procesos licitatorios en marzo próximo, y entre esas quince obras hay dos que son de nuestro predio, a saber, el edificio del Instituto de Matemática Aplicada del Litoral (IMAL/CONICET/UNL) y el del Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica (INCAPE/CONICET/UNL). Según lo informado por el CONICET, las obras se licitarían en marzo venidero y se adjudicarían a mitad de año. — ¿Cómo le gustaría concluir esta nota? — Expresando que, en 2009, tenemos que hacer exactamente lo mismo que en 2008, y estar en condiciones de poder informar que volvimos a crecer en resultados, que tenemos más becarios, que incorporamos más investigadores, que agregamos edificios, y que estamos trasladando mayor cantidad de conocimientos, resultados e ideas a la sociedad que nos da sustento. (*) Nacido en Concordia (E. Ríos), es ingeniero químico (FIQ/UNL) y Dr. en Ingeniería Química (Universidad de Massachusetts, EE.UU.). Es Director a/c del Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química (INTEC/UNL/CONICET), investigador del CONICET y profesor de la UNL. Entrevistó: Lic. Enrique A. Rabe (ÁCS/CONICET Santa Fe). |
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Publicado
el 24 y 31 de diciembre de 2008
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