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Enrique
Alberto Rabe es Traductor Literario y Técnico-Científico
en Inglés, Licenciado en Comunicación Social con Especialidad
en Periodismo (UNER)
y Jefe del Área
de Comunicación Social del Centro Regional de Investigación
y Desarrollo de Santa Fe (CERIDE),
dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas
y Técnicas (CONICET).
NOTICIAS: ¿Cómo
empezaste a trabajar en el CERIDE?
RABE: En 1982, en uno de los Servicios, se necesitaba una persona que
tuviera conocimientos de inglés, y como me había recibido
de Traductor en ese idioma, presenté mi título, y en 1983
me convocaron para trabajar. Como en el CERIDE
siempre hubo equipamiento e instrumental extranjero, mayoritariamente
no proveniente de países de habla española, era necesario
contar con quien realizara, en inglés, la interacción frecuente
con proveedores, servicios de reparación, comunicaciones a través
de cartas, llamadas telefónicas, entre otras actividades.
NOTICIAS: ¿Cuál
es el origen del Área de Comunicación Social de este Centro
de Investigación y Desarrollo?
RABE: A raíz
de que yo era estudiante de la carrera de Comunicación Social en
Paraná, el candidato a director del CERIDE
en 1989, el Dr. Julio Luna, solía decirme: Preparate, porque
si me eligen director del CERIDE,
vas a ser el periodista científico que el CERIDE
necesita. Así fue que, cuando Julio asumió como director,
a fines del citado año, empecé a trabajar en -lo que denominé-
Prensa y Difusión, nombre que sustituimos por el de
Área
de Comunicación Social en mayo del 90, cuando
se incorporó mi colega, el Lic. Lautaro Massa.
NOTICIAS: ¿Cómo
hacés para que una información bastante restringida al conocimiento
científico se divulgue de manera atractiva en toda la sociedad?
RABE: Un primer paso es conseguir un espacio permanente para la divulgación
de dicho conocimiento: nosotros, desde 1990, tenemos un convenio que nos
vincula con el Diario
El Litoral; un acuerdo que hace que cada sábado tengamos un
espacio disponible para la divulgación científica. Un segundo
paso -divulgar de manera atractiva-, significa todo un aprendizaje,
que pasa, por ejemplo, por estar atento a los temas de interés
social. Esto conduce a la selección temática adecuada, sea
local, regional, nacional o internacional (que puede estar relacionada
con un hecho actual: el dengue, la violencia familiar, la identificación
a través del ADN, los avances científicos, por citar pocos
ejemplos). Y lo anterior se completa con la presentación de la
nota o artículo de divulgación, o de comunicación
social o pública de la ciencia y la tecnología -como también
se lo denomina- en un lenguaje simple que, en la medida de
lo posible, debe prevalecer en las notas de este tipo. Si la ilustración
que acompaña el texto está bien elegida, contribuirá
a la condición de atractiva que tenga la nota o el
artículo (así como un buen esquema, o infografía).
Como ves, no es tarea sencilla. Lo bueno es que nunca se termina de aprender:
cambian las temáticas, las estrategias de llegada a los lectores,
y cambian los lectores mismos. De hecho, hay temas que pueden obtener
gran éxito: recuerdo uno, que explicaba porqué, en un partido
de fútbol, la pelota, que se desplaza por el aire en una dirección,
de pronto, modifica su trayectoria (dobla). Eso se debe al
efecto Magnus, estudiado por un físico alemán
de ese apellido, quien analizó la trayectoria de las balas de cañón,
en el siglo XIX. De todos modos, en esta actividad, nunca estamos totalmente
seguros de qué, precisamente, es lo que puede hacer
más o menos atractiva una nota de divulgación científica,
sobre todo, teniendo en cuenta la escasa cultura científica de
nuestra sociedad, y no me refiero solamente a la ciudad de Santa Fe. Por
eso mismo, hay que continuar con la divulgación. Frecuentemente,
por no decir siempre, hago leer las notas por otras personas,
en especial si es una entrevista, para saber si la misma está correcta,
dado que el material quedará escrito. Es muy positivo seguir aprendiendo
de otros; la producción mejora y se enriquece.
NOTICIAS:
¿Qué espacio tiene esta información en el diario
El Litoral?
RABE: El material está limitado a cuatro mil caracteres con espacios,
por ende te obliga a ejercitar tu capacidad de síntesis. Prácticamente
escribís respondiendo a las preguntas habituales: qué, quién,
cómo, cuándo, porqué y para qué.
NOTICIAS: ¿Ves
como importante el uso de nuevas tecnologías en la difusión
de tus trabajos?.
RABE: Totalmente. Por ejemplo, mis entrevistas y trabajos se encuentran
en el Diario El Litoral
On Line, en otros diarios y en la página web del CONICET.
Además, en la página web del CERIDE
tenemos el ítem Arts.
de Divulgación Científica, en la que pueden leerse
los artículos de cada semana, así como información
sobre novedades -visitas de personas importantes al Centro; información
sobre jornadas de trabajo, etc. Es importante que el material esté
on line para que cualquiera pueda leerlo o, eventualmente, reproducirlo,
pero como hago yo cuando tomo notas de las páginas webs del CONICET
o de la página web de la Secretaría de Ciencia y Tecnología
de la Nación: citando la fuente, porque nadie debe apropiarse de
lo que no le pertenece y, éticamente, es muy importante hablar
con la verdad también en lo referido a las fuentes de información.
De hecho, también la televisión y la radio han contribuido
grandemente con la difusión de los trabajos.
NOTICIAS: ¿Se
requiere una capacitación especial para interpretar el lenguaje
de los científicos?.
RABE: Diría que sí. Quienes no somos especialistas en temas
científicos debemos leer sobre Periodismo Científico y
sobre lo que los investigadores escriben, aprender su jerga técnico-científica,
interactuar con los investigadores, y preguntar sobre aquello que no entendemos,
para evitar errores o malentendidos cuando llega el momento de reflejarlo
en una nota periodística. Otra de mis estrategias consiste en pedirle
al científico que cuente de qué trata su tema de investigación,
y le solicito que luego escuche mi narración para que ambos podamos
saber si entendí correctamente. Sin dudas, el grabador es un gran
aliado en estos casos; nos permite escuchar más de una vez la palabra
de un científico y así aguzar el sentido para comprender
su mensaje, sin quitarle tiempo. Finalmente, antes de hacerlo publicar,
hago que el investigador, o la investigadora, revise el material. Esta
acción tal vez pueda llamarse censura previa, pero
la denominación no me incomoda. Al contrario, me tranquiliza, y
aprendo. Producir material de divulgación es un desafío
diario, porque no es solamente dar a conocer lo que hacen los científicos
a nivel local y por la comunidad, sino lo que uno mismo va incorporando
como saber.
NOTICIAS: ¿Cómo
te toca vivir el tema de la libertad de expresión?.
RABE: Jamás sentí que fuera afectada, pero para lograr
eso trabajo codo a codo con el investigador para que ambos quedemos satisfechos
con la producción que haremos pública. La relación
medios de comunicación-investigadores no está
muy ejercitada ni es muy fluida, entonces trato de simplificar la tarea
de las dos partes, dándoles opciones de trabajo conjunto, porque
las investigaciones merecen ser conocidas, y porque el alcance de los
medios masivos es indiscutible. Como parte de mis tareas, promuevo y efectúo
los contactos entre unos y otros.
NOTICIAS: ¿Con
qué otro centro de investigación científica te comunicás?
RABE: Sobre todo con aquellos que pertenecen al CONICET.
Al respecto, dentro de este organismo, el CERIDE
fue pionero en tener un Área de Comunicación Social. El
CONICET, con sede
en Buenos Aires, la tiene desde hace solo cuatro años, y se denomina
Área de Comunicación Institucional y Prensa.
Afortunadamente, en distintos lugares del país, y desde hace más
de una década, también se ha visto la necesidad de dar a
conocer lo que se está investigando. Personalmente, he tomado y
reproducido notas del Centro
Nacional Patagónico, de Puerto Madryn (Chubut), donde se investiga,
por ejemplo, en la población de lobos marinos, sus conductas cuando
se van al mar (se los rastrea satelitalmente), así como en aves
migratorias. También divulgué información científica
originada en un Centro del Conicet sito en Ushuaia, donde -entre otros
temas- se estudia el adelgazamiento de la capa de ozono y cómo
controlar la población de castores (como no tiene enemigos naturales,
ha comenzado a afectar los bosques de lengas). En esos Centros, a su vez,
han utilizado y reproducido la información que damos a conocer
nosotros.
NOTICIAS: ¿Qué
es lo que más te interesa que se esté investigando en Santa
Fe?.
RABE: Me parece fantástico que haya un proyecto que, a través
de la luz solar, permita purificar las aguas cuando contienen contaminantes
orgánicos -los destruye-. Otro proyecto interesante es el de los
Biopolímeros basados en estireno, en los que se está trabajando
desde hace poco tiempo, que comparten investigadores de Santa Fe y de
la Universidad
de Massachusetts (EE.UU.). Estos materiales se emplean en la liberación
controlada de drogas (medicamentos y pesticidas), y también en
recubrimientos, adhesivos, en cromatografía y celdas fotovoltaicas.
La ventaja de estos biopolímeros es que su síntesis tiene
un buen impacto ambiental ya que no se emplean solventes ni aditivos tóxicos,
y el material es biodegradable. Desde siempre he disfrutado de los ambientes
donde prevalece el saber, de manera que aquí me siento a
mis anchas.
NOTICIAS: ¿Realizás
otras actividades fuera del ámbito profesional?.
RABE: Tengo una actividad para mí muy importante, y que he tomado
con mucho compromiso: canto en el coro de la Universidad
Católica de Santa Fe, en la cuerda de tenores, y además,
soy solista. Todo ello es una gran fuente de satisfacción. También
suelo trabajar como locutor, en castellano y en inglés. Por otra
parte, cuando tuve un poco más de tiempo disponible, durante dos
años fui Jefe de Trabajos Prácticos en la Cátedra
de Periodismo Científico de la Licenciatura en Comunicación
Social que se dicta en la UNER,
en Paraná. Esta función docente fue una experiencia muy
valiosa para mí.
NOTICIAS:¿Obtuviste
algún premio por tu desempeño periodístico?
RABE: Si, con María Sol Pogliani, una pasante que dirigí
en nuestra Área, ganamos un premio de la Federación de Centros
Tecnológicos de España. En diciembre de 2002 enviamos ocho
ejemplares del Diario
El Litoral con nuestras notas referidas al Parque
Tecnológico del Litoral Centro, y en marzo de 2003 nos comunicaron
que habíamos obtenido el Accésit, uno de los
premios de periodismo científico y tecnológico. Sentimos
una alegría enorme; nos pagaron el viaje a España, nos entregaron
el premio en Valencia, y el CERIDE
y la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación
Productiva de la Nación nos ayudaron económicamente. En
2001, el Instituto Argentino de la Excelencia me otorgó el premio
a la excelencia, y también obtuve una distinción de parte
de un Club de Ciencias de la ciudad de Corrientes, debido a que divulgué
sus actividades y logros a través de los medios locales y regionales.
Flavia Meira
Estudiante de la Facultad de Ciencias de la Comunicación
Universidad
Católica de Santa Fe
Ciudad de Santa Fe
Fuente: Noticias /
Universidad Católica
de Santa Fe
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