PROYECTO DE ESTUDIANTES CORRENTINOS PREMIADO EN CANADÁ

Son jóvenes del secundario*, de Corrientes Capital, y realizan un "Proyecto Metalúrgico-Ecológico", como actividad extraescolar, dentro del Club de Ciencias H20; su Director-Asesor es el Ing. Mecánico-Electricista Juan C. Carrera. Han investigado sobre la fundición de aluminio recuperado de envases de gaseosas y bebidas alcohólicas, obtenida por métodos mecánicos de laminado, embutido y pintado; el metal se funde al vacío, por arco voltaico. Con este Proyecto obtuvieron los primeros premios en concursos escolares, zonales, provinciales, nacionales e internacionales, y desde mayo de 1995 suman otro: el 2do. puesto en la 46a. Feria Mundial de Ciencia y Tecnología (Toronto, Canadá). La Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación - SECyT- los apoyó para su viaje. Y ellos, en este espacio, cuentan su trabajo.
De qué se trata
"Tenemos más de un objetivo en el Proyecto:
a) obtener lingotes de aluminio a partir de los envases de gaseosas y/o bebidas alcohólicas que se desechan como desperdicios, y que se hallan tanto en los basurales como en la vía pública;
b) recuperar las barras de grafito y el ácido de las pilas secas que siguen un destino igual al anterior;
c) usar las barras de grafito como electrodos para producir el arco eléctrico que, por radiación, causará la licuefacción del metal de los envases".
La fusión del metal por arco eléctrico se efectúa en un crisol herméticamente cerrado -al vacío-, con el uso de bombas especiales y generación de calor por una fuente de energía eléctrica, con transformador de intensidad de esta última.
"Otro objetivo", continúan, "no menos importante, es el de crear un método eficaz, bueno, económico, rentable, resistente, duradero, de fácil manejo, con reducido mantenimiento, y de elementos sencillos, que sirva para recuperar un metal de alto costo de obtención a partir de su mineral. El aluminio, hoy, provoca un grave problema de polución al ambiente porque se lo arroja en la vía pública. Se busca, entonces, contribuir con el bienestar de los seres humanos y demás seres vivientes".
Descripción de las experiencias realizadas
"Al principio, lo más fácil parecía ser el derretir el aluminio de los envases en crisol abierto y por llama directa. Se sabía que este metal tiene un punto de fusión elevado, por lo tanto, con llama de gas a partir de Butano y/o Propano no se lo podría fluidificar; se lo fundió, entonces, con llama de gas Acetileno".
La fundición mencionada, producida a través de la mezcla de piedra de Carburo con agua, en un recipiente cerrado llamado Gasógeno, no ofreció dificultad, y se presentaron las opciones "llama" sobre el metal a fundir en forma directa, o "llama" sobre un crisol que contenga el metal a fundir.
La experiencia se realizó de las dos maneras, pero, ante un fundido de baja calidad en ambos casos, se desecharon. Se pensó también que la fundición del metal en crisoles expuestos a la llama y abiertos a la atmósfera era una cuestión cotidiana; muchos talleres de fundición caseros la realizan. Pero se desestimó esta metodología porque arroja gran cantidad de gases contaminantes a la atmósfera; si la meta era la de no contaminar, por qué usar este método.
¿Entonces?
Se concluyó que el diseño debía aportar soluciones en todos los campos; así se eligió la electricidad como agente para producir el Calor, y se analizaron los distintos métodos para producirlo.
"En 1993", prosiguen, "formamos un Grupo de Tareas, de estudios Científico-Técnicos Aplicados, que intentó encontrar respuestas a los siguientes interrogantes: qué queremos, por qué y para qué, cómo, cuándo, dónde, con quién y el costo de lo que queremos hacer. Y todo ello se empezó a aclarar cuando nos situamos geográficamente: Corrientes Capital, zona semi tropical, limítrofe a tres países del Cono Sur. Por lo tanto, ¿qué debemos manejar en esta zona?; la respuesta surgió sola: Calor. Y si logramos manejar el Calor podremos manejar también su ausencia, y tendremos Frío, así que el objetivo inmediato era Producción del Calor y su manejo, lo que implicaba materiales aislantes, conducción, acondicionamiento, mantenimiento en los recintos, evacuación, fallas, pérdidas, etc. Calor significaba, para nosotros, vacío, comprobamos cómo podíamos secar un ambiente y/o recinto cerrado, por medio de evaporar el agua haciendo vacío, y ello nos llevó a pensar y a ver el siguiente resultado: que el punto de ebullición de un líquido varía con la presión a la que está sometido de acuerdo al sistema termodinámico en que se encuentre evolucionando".
"El grupo", se explayan, "pensó enseguida en trabajar el tema de recuperación y tratamiento de Metales y Plásticos arrojados como desperdicios y que no se degradan fácilmente en contacto con la naturaleza; además, que fueran útiles y no afectaran el ambiente. También se estudiaron y perfeccionaron algunos tópicos: cómo conseguir metales de bajo costo, una vez obtenidos cómo fundirlos y reciclarlos de tal manera que volvieran a ser útiles, y por otro lado categorizarlos. Los envases fueron nuestra primera meta, los hay de todo tipo y materiales. Recorrimos basurales, tomamos las fotografías debidas y visitamos Paso de la Patria poco después de la Fiesta de la Pesca del Dorado: nos encontramos con que estos envases se arrojan en cantidad desmesurada como descarte de las casas de familia, bares y restaurantes".
Para fundir y no "confundir"...
"Lo primero para poder fundir metales", expresan, "es saber Principios e Historia de la Fundición; obtención de distintos tipos de minerales y conceptos de metalurgia. Luego hay que saber qué hornos deberemos utilizar.
También debemos preservar la Naturaleza. Siguiendo estas pautas, estudiando los minerales para obtener los metales, entendimos la cuestión de la metalurgia del Aluminio; estudiando los hornos y los crisoles entendimos la metodología que debíamos seguir; analizando las metodologías del hacer el Vacío surgió nuestro método, y lo fabricamos a partir de rezagos que encontramos, o pedimos. Y con herramientas comunes fabricamos lo que sería nuestra máquina; acoplando piezas comunes, con metales comunes, construimos este Proyecto Metalúrgico- Ecológico", concluyen.
* tres de 18 años, en 6° año de Electromecánica;
* uno de 16 años, en 4° año de Construcciones.
Club de Ciencias H20, Avda. Tte. 1ro. Ibáñez 835, (3400) Corrientes; Tel. (0783) 67976.
CLUB DE CIENCIAS H20 - (C) CERIDE