FERNANDO NOVAS Y SUS SORPRENDENTES DINOSAURIOS PATAGONICOS
La vida prehistórica en nuestro continente está dejando de ser un misterio gracias al trabajo de los paleontólogos, que día tras día van dando luz a los secretos de un mundo tan lejano.
Un secreto de Plaza Huincul: El equipo de especialistas del Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia", dirigido por Fernando Novas, investigador del CONICET*, ha descubierto en Plaza Huincul (Neuquén) los restos de un dinosaurio del período cretácico - hace unos 90 millones de años-, estrechamente emparentado con los Velocirraptors, los eficientes y despiadados cazadores que Spielberg hizo famosos en Jurassic Park y El Mundo Perdido. La importancia de este hallazgo radica en que es el primero en su tipo que se descubre en esta parte del continente; es por eso que fue bautizado como Araucanorraptor Argentinyus, nombre con el que figurará en las revistas científicas de todo el mundo a partir de este año. Hasta ahora, sólo se habían encontrado huesos de esta especie en Canadá y Mongolia.
De Jurassic Park a la Patagonia: El Velocirraptor fue un dinosaurio carnívoro equipado para perseguir, capturar y despedazar a sus víctimas. Agil, liviano y muy inteligente, poseía grandes ojos y fuertes garras. Pero quizá su característica más notoria era una uña articulada - filosa como una navaja-, de más de 6 cm, ubicada en el segundo dedo de sus patas traseras, que usaba para cortar y desgarrar. Estos saurios raramente medían más de 1,50 m de alto y 1,80 m de largo; pesaban alrededor de 35 kg. Se los califica como los más eficientes cazadores de la prehistoria porque eran muy veloces, tenían una gran capacidad de salto, filosas uñas retráctiles y poderosa dentadura; todo ello los convertía en los animales más temibles de su tiempo. Siempre actuaban en pareja o en grupos; mientras uno de ellos distraía a la presa el otro saltaba sobre ella y la desgarraba con sus patas; de esta forma podían matar animales que los superaban en centenares de kilos. Además, eran famélicos incansables, siempre estaban al acecho. Hasta el momento, no se creía que los Velocirraptors hubieran habitado en la zona patagónica; sólo se lo había documentado en Asia y Canadá. Por ello, Novas cree que "la historia fue más compleja de lo que se cree". La idea generalizada era que, en el Sur, había otros carnívoros, y que eran independientes de los que vivían en el Hemisferio Norte (HN), pero Novas señala que "nosotros fuimos a dar con dos carnívoros: el Patagonikus, en 1990, pariente del Mononykus de Mongolia, y ahora el Araucanorraptor". En Asia, las investigaciones fueron realizadas por científicos polacos quienes, al ser consultados acerca de los hallazgos en la Patagonia, se mostraron sumamente sorprendidos. Los rasgos morfológicos de este animal brindan a los científicos la certeza de que es un Troodontido, y este grupo, a su vez, está ligado a los Velocirraptors y al más antiguo antecesor de las aves. Empero, lo que más los alienta a seguir investigando es que sus características lo emparentan muy de cerca con los fósiles hallados en el HN, lo que har  cambiar de raíz las teorías sobre los dinosaurios que habitaban el mundo hace más de 90 millones de años.
Primero fue un gran continente: Este descubrimiento sugiere una nueva teoría: es muy probable que haya habido contactos entre los habitantes de las dos grandes masas continentales durante el Cretácico. La conclusión, luego, es que cuando existía el continente único -"Pangea"-, hace 2.200 millones de años, no había barreras naturales para dirigirse de un lado al otro, y los dinosaurios ocupaban gran parte de esa enorme extensión. Hace 120 millones de años los continentes comenzaron a separarse gradualmente. A partir de ese momento, los ejemplares de una misma especie que quedaron en diferentes masas de tierra comenzaron a diferenciarse -tal división se puede comprobar en casi todos los ámbitos-; sin embargo, ahora se est n encontrando fósiles con rasgos similares en distintas zonas del planeta. "Entre los animales comedores de carne, es común caracterizar al Norte como la tierra de los Tiranosaurios", explica Novas, "y al Sur como la de los Abelisaurios, unos carnívoros muy corpulentos cuyos fósiles aparecieron en nuestro país, pero también en la India y en Madagascar". El descubrimiento del Araucanorraptor, después de la sorpresa, generó una nueva tendencia en los investigadores: es muy probable que este tipo de saurios sea originario de la Patagonia y, en tiempos de Pangea, haya migrado hacia el Norte, para luego desarrollarse en distintas zonas con pocas diferencias en sus características físicas.
El Sur prehistórico: Este descubrimiento, y otros, dan la idea de una fauna prehistórica muy importante en nuestro territorio. En 1990, el Dr. Novas, junto al Director del Museo Nacional de Ciencias Naturales, José Bonaparte, descubrió el Paragonykus, un carnívoro cercanamente emparentado con el Mononykus asiático y el Alvarez-Saurus, hallazgo de Bonaparte en la ciudad de Neuquén. También descubrió el Eleorraptor (Ladrón del Amanecer) en 1993, en el Valle de la Luna -San Juan-. Pero Novas encontró además el dinosaurio que más ha dado que hablar en el mundo entero: el Unenlagia, eslabón entre los dinosaurios y las aves, cuyas características brindan valiosísimas pistas sobre la posible transformación de estos enormes animales en las actuales aves, como adaptación para subsistir. El equipo de paleontólogos encontró en Plaza Huincul, en 1996, una costilla (ancha, de tejido compacto) de dinosaurio hervíboro; las de los carnívoros son más finas y huecas. Tres días más tarde, al cortar con una pala entre esas costillas, comenzaron a caer diminutos huesos que resultaron ser las falanges de la pata de un carnívoro: "una pata de color oscuro, como la de un Velocirraptor, con una garra fantástica", señala Novas, y agrega: "observando esta inconfundible estructura nos dimos cuenta de lo que habíamos encontrado, aunque carecíamos de otros datos importantes". Novas y su equipo estaban frente a los restos fósiles del dinosaurio que llamaron Araucanorraptor Argentinyus. Poco después los mismos científicos encontraron en esa zona (que Novas prefiere mantener en secreto para que los saqueadores no la diezmen) el Unenlagia, cuya trascendencia científica postergó por un tiempo el desarrollo de este otro hallazgo.

(*) Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas

(C) "Noticias C y T", Año 1, N° 1 - CERIDE