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Ciencia y tecnología, y su relación con la industria y la seguridad |
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Entrevista con los Dres. Eduardo Dvorkin* y Rainald Lohner**. Respectivamente, investigan en mecánica computacional y en matemática aplicada a la ingeniería, y los resultados se utilizan en la siderurgia y en pericias forenses, entre otras áreas. |
| Dres. Eduardo Dvorkin y Rain Ald Lohner, en la Sala de Conferencias "Prof. Juan Carlos Alarcón" de la FICH/UNL. (Gentileza: F. C. Dagatti) |
Dr. Dvorkin, usted es un
científico que, además de desarrollar su tarea académica,
trabaja para una empresa privada. ¿Cuál es su actividad y dónde
se desempeña?
Soy Director de Investigación Industrial de Techint,
y básicamente nos dedicamos a la investigación y desarrollo para
las industrias siderúrgicas que la empresa tiene en la Argentina -Siderca
(acero sin costura) y Siderar (chapa)-; en Venezuela -Sidor (chapa)-; en Italia
-Dálmine-; en México -Tamsa-; en Japón -NKK- y en Canadá
-Alboma-, todas éstas fabricantes de tubos.
En la mecánica computacional (MC) confluyen la Mecánica -parte
de la Física que trata el movimiento de los cuerpos, considerados con
toda generalidad- y la Computación -mediante métodos matemáticos
especialmente adaptados para utilizarlos en una computadora-. Y gracias a la
MC se pueden simular aquellas situaciones a las que el ser humano no puede acceder
en forma directa, por ejemplo, a lo que ocurre en un horno donde se está
fundiendo metal. Pero, ¿en qué otros campos del saber se aplica
esta disciplina?
En general, en todas las áreas de la ingeniería donde haya que
cuantificar: ingeniería estructural, puentes, estructuras antisísmicas,
túneles -en Santa Fe viene bastante al caso este tema-. También
en los estudios de Ingeniería Hídrica tales como la defensa de
las costas o la predicción de crecidas para hacer tareas preventivas,
y en los de Ingeniería Química, una disciplina en la que la Universidad
Nacional del Litoral es de avanzada, siendo el Instituto de Desarrollo Tecnológico
para la Industria Química (Intec) ejemplo de ello. En cuanto a la Ingeniería
Mecánica -el campo donde me desempeño-, y en relación con
los tubos, hay una diversidad de trabajo muy grande, que arranca en el horno
donde se funde el acero -la colada continua-, y pasa por la laminación
de los tubos y por el tratamiento térmico, el funcionamiento de todo
lo cual hemos modelado mediante MC. Por otra parte, y con respecto a los procesos
productivos, la MC nos lleva a estudiar lo que llamamos las "ventanas tecnológicas",
es decir, dentro de qué campos nos podemos manejar con las variables
para obtener el producto que queremos.
¿Hay demanda para desarrollar nuevos productos?
Sí, y éste es un tema que cobra más importancia cada día.
Ocurre que el tubo de acero sin costura tiene algunas particularidades que evolucionan
de manera permanente, a pesar de su aparente simplicidad. Por ejemplo, las uniones
roscadas: un pozo petrolero tiene 5 mil metros de profundidad; cada tubo mide
12 m de longitud, se une con otro mediante una unión roscada que debe
soportar estructuralmente, y además tiene que impedir que el gas que
está dentro del tubo salga al exterior. Todo el diseño de esto
también se hace mediante la MC. Y por medio de la misma simulación
por computadora se estudian los proyectos de instalación de tuberías
en el fondo del mar -a 2 ó 3 mil metros debajo de la superficie-, que
deben resistir eventuales colapsos, y que serán tendidas mediante un
gigantesco reel o arrojándolas desde una barcaza. Todos los aspectos
se calculan mediante modelos basados en esta disciplina, superando así
la imposibilidad física de investigar en el mismo lugar.
En el pasado, ¿interesaba la MC a la industria nacional?
No tanto como ahora. Cuando volví al país, en 1985, para la industria
siderúrgica el tema de la MC era una "rara avis"; me preguntaban
qué podíamos hacer. Hoy, no damos abasto con el grupo que tenemos,
y no sólo usamos MC para analizar tecnología sino que desarrollamos
tecnología. ¿Por qué destaco esto último? Porque
no creemos en las "cajas negras", es decir, en comprar un programa
informático "enlatado" y ponerlo a funcionar.
Teniendo en cuenta los resultados narrados por usted, en nuestro país
es necesaria y fructífera la interacción entre el sector productivo
"de punta" y la investigación científica y tecnológica,
¿verdad?
Sin dudas. Nosotros, en el área de Techint que dirijo, tenemos cubiertos
algunos campos del conocimiento, no todos. Y ante algunos problemas hemos recurrido
a físicos o a químicos, así como a centros de investigación
teórica, y realmente la potencialidad que encontramos al desarrollar
problemas tecnológicos fue impresionante. Nuestra posición de
siempre es que el sistema científico-tecnológico nacional, léase
del Conicet, o de las Universidades Nacionales, tiene un potencial enorme para
el desarrollo de tecnología y está en el sector empresario el
poder aprovecharlo.
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Dr. Lohner, en relación con sus estudios de Matemática aplicada
a la ingeniería, lo que resulta en el desarrollo de programas de simulación
en computadora, ¿dónde, o en qué objetos, se puede reconocer
la presencia de los mismos?
Hay muchas aplicaciones, y una de las más concretas es en la fabricación
de automóviles. Por ejemplo, varias empresas automotrices en el mundo
utilizan mi programa para calcular la generación de ruido cuando un auto
se desplaza a alta velocidad. En esa circunstancia se forman vórtices
-movimientos rápidos del aire, en forma circular-, sobre todo en la parte
de adelante del parabrisas. Esto ha motivado que algunas fábricas hayan
cambiado la forma del auto -es el caso de ciertas marcas japonesas- luego de
haberse hecho cálculos predictivos de una elevada generación de
ruidos. Asimismo, mis investigaciones se aplican en cuestiones militares, diplomáticas
y de seguridad que pasan inadvertidas para una gran mayoría de la población,
tendientes a evitar o prevenir atentados, a reforzar un edificio, o a mitigar
el daño que un atentado puede causar en una construcción.
Al respecto, usted y su equipo fueron convocados cuando ocurrió el
atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, en la década del '90,
¿fue así?
Sí, porque nosotros también hacemos estudios y cálculos
para ayudar al análisis forense cuando se producen atentados. Lo que
se busca obtener es el dato preciso sobre el tamaño de la bomba, el tipo
de
explosivo, y a partir de
allí se puede deducir de dónde vino el material, quién
está detrás, quién aportó el dinero necesario, etc.
Hemos analizado casi todos los atentados perpetrados contra los Estados Unidos
en los últimos diez años, entre ellos el primero contra las Torres
Gemelas, donde establecimos la cantidad de explosivos basándonos en el
daño producido. Igualmente, nos hemos ocupado de investigar hechos similares
en Nairobi, en Adén -contra un barco de guerra de EE.UU.-, y contra Arabia
Saudita.
¿Quiénes fueron los responsables del primer atentado contra
las Torres?
El autor intelectual fue un religioso árabe, pero una de las pistas más
claras fue la del dinero porque se lo había necesitado en una cantidad
importante para conseguir una bomba del tamaño que tenía la que
estalló. Luego, el camino del dinero llevó al jeque. Así,
fue importante establecer con certeza la cantidad de explosivo para poder corroborar
dónde se lo había adquirido, y después seguir rastreando
las pistas.
En general, ¿qué procedimiento se sigue tras una explosión?
Hacemos un reconocimiento visual del daño, cuantificamos la cantidad
de vidrios que se han roto en los edificios contiguos, y dónde se han
roto, y a partir de estos datos, que no son los únicos que se tienen
en cuenta, elaboramos las conclusiones en cuanto al material explosivo utilizado.
Después realizamos las pericias sobre los presuntos autores.
(*) Ingeniero (UBA),
se doctoró en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT),
en EE.UU. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de la Argentina, que
sólo cuenta con treinta integrantes. (**) Doctor de la Universidad de
Swansea (G. Bretaña), nació en Alemania, vivió en nuestro
país hasta los 17 años, y actualmente trabaja en la George Mason
University (Virginia; EE.UU.). Los entrevistados, y tres investigadores más,
integraron el jurado de defensa de tesis doctoral del Ing. Facundo Del Pin,
en la FICH/UNL, el 28-11-03, cuyo director fue el Dr. Sergio R. Idelsohn -titular
del Ceride-. Entrevistó: Lic. Enrique A. Rabe (ACS/Ceride).
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publicado
el 13 de diciembre de 2003
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