DESTRUCCIÓN DE CONTAMINANTES MEDIANTE LA LUZ (*)

Reportaje al Ing. Qco. Gerd Sawage (30), del Instituto de Investigaciones en Energía Solar –ISFH- de Hannover (Alemania). Es el cuarto doctorando germano que ha venido a aprender y a transferir conocimientos, por corto tiempo, con el Dr. Alberto E. Cassano**, en el INTEC, como parte de su investigación para culminar el posgrado, y en virtud de un convenio entre ambas instituciones.

¿Cuál es la razón de su presencia en Santa Fe?
He venido a realizar un trabajo de cooperación, en el campo de la ingeniería química, con el Grupo de Fotorreactores y Fotocatalizadores del Intec, que dirige el Dr. Cassano; dentro de esta ingeniería me dedico a las aplicaciones ambientales de la fotoquímica.

¿Qué debe entenderse por esta última y por "fotocatalizador"?
En un concepto general, la fotoquímica estudia el efecto de la luz en las reacciones químicas. La idea especial dentro de nuestra investigación aquí refiere a la luz solar que destruye compuestos orgánicos presentes en el agua, y nuestra intención es la de detoxificar las aguas servidas (quitarles toxinas). En cuanto al segundo término, asimilable a catalizador, se trata de una sustancia que se activa con la luz (puede ser radiación solar) y favorece la producción de reacciones de oxidación de diferentes compuestos químicos, entre ellos los que producen contaminación acuática o atmosférica. Lo importante de este proceso, como ya se ha dicho, es que no extrae el contaminante sino que lo destruye.

Además de la citada, ¿existe otra aplicación?
Sí; desde hace algunos años, en mi país se está trabajando en un campo nuevo: el uso de la luz solar para limpiar ventanas en edificios de altura. Para ello, se distribuye un compuesto químico fotocatalítico transparente sobre el vidrio y, cuando llueve, éste se "lava solo". Con la misma finalidad, se ha pensado en aplicar esta sustancia también en los espejos externos retrovisores de los vehículos, pero todo esto se halla aún en una etapa experimental. Algo similar se puede utilizar en azulejos de baños y salas de cirugía; en este caso, a la radiación la favorecen los tubos fluorescentes. Y pueden surgir muchos usos más, por supuesto.

Su dedicación a la fotoquímica lleva a pensar en el medio ambiente; ¿qué peso tiene este tema en su país?
Hay una discusión general en relación con lo ambiental, pero sobre todo en cuanto al calentamiento climático. Por eso existe tanto interés en desarrollar el uso de la energía solar, por ejemplo, como alternativa limpia frente a otras fuentes, y esto orienta el debate en esa dirección.
De todos modos, los problemas ambientales están muy presentes en Alemania, en las esferas públicas y privadas. Se debe tener conciencia de que en los próximos años deberán dejar de usarse las viejas formas de generar energía, sobre todo mediante combustibles fósiles. Al respecto, hace pocos meses, un ejecutivo de la industria petrolera dijo que, para las compañías del sector, era muy importante invertir ahora en investigación sobre energía solar, dado que, en los próximos cincuenta años, la mitad de las nuevas energías provendrá de células solares. Y si no invierten de ahora en más en investigación y aplicación (durante 20 ó 30 años) no estarán luego en condiciones competitivas. Por ello espero que la energía solar despierte interés creciente.

Todo lo anterior está muy bien, pero ¿cómo se enfrenta el costo elevado de esta energía?
Le respondo con otra pregunta: ¿no se está pagando un precio altísimo por los daños ambientales que provocan las fuentes habituales de energía?, y aludo a un daño que no compensamos pagando impuestos... Sin dudas, la energía solar es costosa, comparativamente, pero como suele ocurrir, cuando empiecen su producción y su consumo masivo, se abaratará y los beneficios serán enormes. Claro está, aún falta tiempo para que esto suceda. Mientras tanto, el Estado alemán y empresas y fundaciones privadas financian los gastos de investigación en esta área.

¿Qué características tiene el ISFH?
Es un instituto dividido en dos centros, separados por 60 km, uno de ellos dirigido por el Dr. Detlef Bahnemann. Entre otros temas, en Hannover se investiga sobre la descontaminación de agua servida mediante la luz solar, pero también tenemos un grupo dedicado a células fotovoltaicas que estudia no sólo cómo convertir la luz solar en energía eléctrica, sino también cómo utilizarla para calentar agua. Además, hay áreas que tratan de superar la distancia existente entre la investigación y la aplicación industrial de la energía solar. Al respecto, las compañías de energía realizan aportes económicos para financiar estas investigaciones.

¿Cómo se despedirá de la Argentina?
Haciendo turismo, del Iguazú a Salta, y de allí a Mendoza y Bariloche, y llevando un buen recuerdo del trato muy cordial que recibí, particularmente en el Intec.

¿Regresará a nuestra ciudad?
Quizás sí, dentro de uno o dos años, una vez doctorado, habida cuenta de que, en el tema de ingeniería y análisis de fotorreactores, este grupo de Santa Fe es el que se halla a la vanguardia entre los expertos del mundo.

(*) Entrevista en inglés y traducción: Lic. Enrique A. Rabe –Area de Comunicación Social del Centro Regional de Investigación y Desarrollo de Santa Fe (Ceride)-.
(**) Investigador Superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Profesor Titular y Director del Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química (Intec-UNL-CONICET) de nuestra ciudad.

INTEC - CERIDE