Riin, riin...
- ¿Sí?, ¿quién es?
- Soy José, el amigo de Juan; ¿puedo pasar a verlo?
- Sí, adelante.
.................
- ¡Hola, Juan! Pero qué mala suerte, justo a vos te toca quebrarte una pierna...
- Tenés razón, tan luego a mí, y en estos momentos en que tendría que utilizar mis dos piernas para recorrer las bibliotecas de la zona en busca de la bibliografía que me ayude en el tema que estamos tratando en el trabajo.
- Decime, Juan, acá en tu casa hay una computadora personal, y sé que la tenés conectada a Internet. ¿Nunca te animaste a buscar en la Web, vos solo, la información que necesitás? Mirá que es muy fácil...
- Sí, pero...
- ¿Sabías que en Internet existen sitios a los que se puede acceder libremente? Ahí, por ejemplo, podés buscar en las Bases de Datos Bibliográficos, ya sea por Autor, por Título, por los Números Normalizados Internacionales y por Signatura Topográfica. Y también podés investigar en los Catálogos de Libros y de Publicaciones Periódicas. Esa información es muy confiable, tanto como si fueras personalmente a una Biblioteca.
- Bueno, José, me diste una gran sugerencia, aunque, en realidad, yo ya tenía esta idea en mi mente. Tanto es así que, en algún momento, pensé en usar la PC con esa finalidad porque, en mis ratos de navegación por la Web, y utilizando los buscadores más comunes, logré encontrar una buena cantidad de sitios que me iban a servir para mi búsqueda bibliográfica.
- ¿Y cómo hacés para acordarte de todos ellos?
- Mi memoria no es prodigiosa. Por eso, a medida que iba encontrando la información que me convenía, colocaba esas direcciones en la opción de favoritos y allí la archivaba.
Ahora que me lo recordás, y con todo el tiempo de que dispongo en mi casa, podré acceder a las Bibliotecas Virtuales (BV), tanto de mi ciudad como fuera de ella. Y para encontrar la bibliografía justa voy a utilizar palabras clave y combinaré las mismas con los operadores "booleanos". En fin, por suerte, ya no tengo que buscar fuera lo que puedo encontrar desde mi casa, cómodamente.
- Juan, y si, por ejemplo, llegaras a necesitar un documento que está en alguna de esas BV, ¿qué harías para solicitarlo?
- Recurriría a los Correos Electrónicos, que en todas las BV te ofrecen. Sé que cuando les escribís por ese medio, el personal de la Biblioteca te dice cuál es el camino a seguir. Además, según me han contado, existen servicios de envío electrónico de la información, así como envíos vía fax y, porqué no, también mediante el correo postal.
- ¿Te diste cuenta, Juan? En verdad, vos sabías más que yo de todo este tema de las Bases de Datos Bibliográficas disponibles a través de Internet, sólo faltaba que alguien te hiciera acordar...
- Y, hablando la gente se pone de acuerdo, José...
Por Graciela I. Gigante -Bibliotecóloga del Servicio Centralizado de Documentación del Centro Regional de Investigación y Desarrollo de Santa Fe (Ceride-Conicet)-.
Adaptación: Lic. Enrique A. Rabe -Area de Comunicación Social del Ceride-.
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