SISTEMAS INTELIGENTES Y COMPETITIVIDAD
Entrevista al Dr. Ernesto C. Martínez*, investigador científico del Instituto de Desarrollo y Diseño (Ingar), de nuestra ciudad, por el Lic. Enrique A. Rabe, del Area de Comunicación Social del Ceride**.
¿Qué es un sistema inteligente (SI)?
La principal característica de un SI es la capacidad de transformarse, de aprender las preferencias y expectativas de quien lo utiliza a partir de la interacción continua con el usuario. En la industria automotriz ya existen ejemplos en que el sistema de seguridad "aprende" a reconocer al propietario a partir de su peso, de la imagen de su rostro y, en un futuro cercano, lo hará a partir de su voz. Otro ejemplo son los agentes buscadores de noticias; en este caso, el SI "aprende" a construir un diario personalizado acorde con las características del lector. La capacidad de los objetos de reconocer la voz de quien los utiliza permitirá un notable incremento en nuestra interacción con los objetos que nos rodean, y, a partir de ello, su capacidad de "aprender" y personalizarse se transformará en un rasgo cotidiano de su diseño y concepción.
¿Cómo aprende el sistema a partir de la interacción con el usuario?
Es una pregunta interesante, porque se relaciona con mis actividades de investigación y desarrollo. La clave para incorporar este aprendizaje en cualquier objeto, o sistema, es una técnica de aprendizaje progresivo, similar a la que utilizan las personas. En inglés se la denomina reinforcement learning, expresión que alude a la capacidad de aprender haciendo un análisis retrospectivo de las acciones que se toman, y del contexto en el cual se toman. Veámoslo en un ejemplo familiar: recordemos cuando aprendimos a andar en bicicleta. Se requieren varios intentos y algunos golpes para que la experiencia ayude a corregir los errores cometidos en la secuencia de acciones que nos permiten, simultáneamente, equilibrar el objeto y mantener el rumbo deseado. Una vez adquirida, esta habilidad quedará "guardada" en algún lugar de nuestro cerebro. En un sistema artificial, el aprendizaje se almacena en una función matemática cuya naturaleza evoluciona y se transforma por la experiencia que proporciona la interacción continua entre el usuario (sus preferencias, objetivos y expectativas) y el sistema. La construcción autónoma de esta función a partir de la experiencia requiere que el SI incorpore un mecanismo formal para explorar su entorno (perfil del usuario, expectativas y preferencias) de manera sistemática, sin perder rendimiento. En sistemas industriales, el diseño e implementación de estos mecanismos para el aprendizaje es una pieza clave para incorporar "valor" a los productos y servicios que, aunque producidos "en masa", son capaces de personalizarse rápidamente cuando son utilizados.
Entonces, ¿relaciona usted el agregado de valor con esa capacidad de adaptarse, de personalizarse, que la nueva generación de productos y servicios podrían incorporar?
Sin dudas. Las empresas exitosas del futuro tendrán su mayor fundamento y sustento en la capacidad de incorporar valor a lo que producen, personalizando sus productos y servicios, sin incurrir en un costo excesivo. El gran interés actual por los SI y los mecanismos de aprendizaje tiene una dimensión estratégica en el diseño y concepción de los productos y servicios que serán competitivos en los próximos 5 a 10 años. Con el advenimiento de Internet y de la TV digital/satelital, cada cliente en el mundo será "único" a los ojos de quienes pretendan venderle un producto o servicio. Esto propone un sinnúmero de oportunidades para muchas PyMEs, pero también amenazas y restricciones que imponen un desafío sin precedentes a la capacidad de gestión de los empresarios, en particular para las PyMEs.
¿Cuán conscientes son los empresarios en las PyMEs de estas oportunidades, amenazas y restricciones que usted plantea sobre cómo crear valor utilizando las nuevas tecnologías, como por ejemplo Internet?
Creo que, en general, hay un elevado porcentaje de ellos que no está dedicando suficiente tiempo a hacer un análisis estratégico de cuál podría ser el impacto de estas tecnologías en la viabilidad de su negocio. Se destina mucho tiempo a resolver los problemas de la coyuntura y muy poco tiempo a buscar las causas de los mismos. El entorno actual es muy competitivo, y lo será mucho más. La clave es comprender la esencia del negocio, el valor que se agrega a lo que se produce y el nicho de mercado hacia el que está dirigido. En muchos casos, la empresa o el negocio debe "re-inventarse" porque los cambios han hecho inviables los negocios que, hasta ayer, no tenían dificultades. Tomemos el ejemplo de las agencias de turismo: hoy, Internet permite un acceso a información que, antes, era impensable aun para quienes tenían la agencia. Esta información reduce los márgenes de ganancia y multiplica la competencia. Así, para que el negocio sea viable, las agencias convencionales deberán encontrar formas nuevas de "personalizar" lo que ofrecen, para agregar un valor que justifique la diferencia de precio. Un caso similar presentan las inmobiliarias: ya existen páginas de Internet que ponen en contacto "virtual" a quien tiene una propiedad para alquilar o vender y, literalmente, a miles de potenciales interesados, sin costo alguno. Esto va a crear un profundo cambio en la esencia del negocio asociado con una inmobiliaria.
Lo que acaba de mencionar suena como un anticipo de dificultades y problemas para las PyMEs. La pregunta es: ¿existirán las PyMEs en el futuro?
Sí, y habrá muchas más micro-PyMEs, sobre todo en servicios. Además, las PyMEs del mañana serán muy distintas de las que hoy conocemos, especialmente en lo que se refiere a la modalidad de gestión que aplicarán, y a la manera en que incorporarán las nuevas tecnologías en la concepción del producto o servicio. Esto requiere que todos los actores sociales cooperen en crear una cultura empresarial que enfatice la eficacia y la eficiencia en todo lo que se hace dentro de una PyME: la eficacia, para hacer todo lo que tiene valor para el cliente; la eficiencia, para hacerlo al mínimo costo. Se necesitará un gran esfuerzo para crear, desde las Escuelas y Universidades, una generación de emprendedores creativos que encuentren lógico y razonable anticipar el futuro constantemente, y esforzarse hoy para llegar al futuro antes que los competidores.
Para terminar, y en el contexto de las PyMEs, ¿cuál es la diferencia entre un "emprendedor" y un empresario?
El empresario tiene una empresa hoy; el emprendedor la tendrá mañana. Es la actitud emprendedora e innovadora la que permite concebir y producir bienes o servicios que incorporan un valor que justifica su precio. El futuro es para los emprendedores de hoy.
(*) Ingeniero Químico -UTN- y doctor en Ingeniería Química (UNL). Es investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), con lugar de trabajo en el Ingar, Avellaneda 3657, de Santa Fe. Asimismo, es profesor de Sistemas y Organizaciones en la Facultad Regional Santa Fe de la UTN y responsable del curso satelital "Gestión Estratégica de PyMEs", organizado por la UNL. Su principal área de investigación y desarrollo es el diseño y programación de sistemas inteligentes, mecatrónica de procesos, y aplicaciones al desarrollo de productos y procesos de alta tecnología. Tiene una intensa actividad de transferencia de conocimientos a las PyMEs en gestión estratégica y para aumentar su competitividad.
(**) Centro Regional de Investigación y Desarrollo de Santa Fe, dependiente del Conicet.
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