|
Científicos
platenses buscan degradar contaminantes de aguas industriales
|
| |
Para proteger la salud
y el medio ambiente
La iniciativa es
de la Lic. Verónica Mora, becaria del CONICET*,
quien desarrolla su proyecto de investigación en el Instituto de
Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA
/ CONICET / UNLP),
sito en la capital bonaerense. Trabaja en la generación de un compuesto
químico denominado radical sulfato, y asegura que las aguas que
se vuelcan en ríos o arroyos pueden contener sustancias muy peligrosas.
Preocupación
de los investigadores
El estado de las aguas industriales que se vuelcan en los mares, ríos
o arroyos es un tema que preocupa a muchos científicos. En la UNLP,
la Lic. Verónica Mora, egresada de la Facultad de Ciencias Exactas,
trabaja en la generación del radical sulfato, un compuesto químico
que serviría para degradar los contaminantes que están en
esas aguas y que resultan peligrosos para el medio ambiente y la salud
de la población. Mora es licenciada en Química y lleva adelante
esta investigación para doctorarse, mediante una beca del Conicet,
en el ya citado Inifta. Su tema de tesis se denomina “Desarrollo y optimización
de procesos ambientalmente benignos para la degradación de contaminantes”.
En sus propias palabras, “esto quiere decir buscar una manera alternativa
de degradar contaminantes en agua. Este trabajo está enfocado en
las aguas que se utilizan en las industrias, a las que se les aplica un
tratamiento biológico para su descontaminación. Así,
cuando se las vuelca en un río o en un canal, la contaminación
está dentro de los parámetros que exige la ley”, explica.
Según indicó la joven, que tiene como directores de tesis
a los investigadores Mónica González y Daniel Mártire,
lo que se pretende es trabajar con los contaminantes típicos que
hay en esas aguas, pero una vez que pasaron por los procesos de descontaminación
de las industrias. La Lic. Mora señaló que esto es importante
porque, en ciertos casos, cuando se utilizan determinados sistemas, se
terminan generando otros contaminantes.
El cloro
“Cuando hacés una descarga en un río, un mar, o un arroyo”,
continúa, “la legislación exige que le pongas cloro al agua.
Pero, a veces, ese cloro puede influenciar en algún contaminante,
y los contaminantes clorados son de los más peligrosos”, asegura.
Por eso, entre las diferentes alternativas que existen para descontaminar,
en el proyecto se está experimentando con el radical sulfato. Según
detalló la becaria, se trata de un compuesto químico muy
reactivo que está siendo producido en el laboratorio (no se lo
obtiene fácilmente de la Naturaleza) con el objetivo de degradar
las sustancias peligrosas de las aguas. “La química se basa en
que los sistemas traten de poner en juego la menor cantidad de energía
posible. Entonces, cuando disponés de una sustancia que tiene mucha
energía, como el radical sulfato, el compuesto va a buscar la manera
de llegar a un estatus de menor energía. Esa energía que
libera es la que a nosotros nos sirve para degradar”, añadió.
Y agregó que “lo que se intenta, cuando se degrada un contaminante,
es que llegue a dióxido de carbono más agua o, a lo sumo,
hasta un ácido inorgánico que no afecte”.
Las pruebas
Hasta ahora, las pruebas que lleva adelante la becaria son de laboratorio,
pero la idea es hacer, más adelante, experiencias a escala piloto
en aguas contaminadas, para ver si luego se pueden aplicar a la industria.
Cuando se llegue a esa etapa, la descontaminación será “in
situ”, es decir, dentro de la industria y antes de la descarga del agua
al exterior. Ésta no será transportada para aplicar el compuesto
químico degradante. “Todavía no llegamos a la escala piloto
porque, como no hay muchos estudios sobre esto, quiero ver, con la tesis,
cómo es la reacción del contaminante cuando lo pongo en
contacto con el radical. Estoy estudiando lo que llamamos el mecanismo
de la reacción. El objetivo es ver cuáles son sus condiciones
más favorables. Y vamos a analizar varios sistemas para ver si
conviene usar más un radical que otro para algún otro sistema”,
sostuvo Mora. Para estos estudios, la becaria trabaja con un contaminante
denominado fenol y también con ácido tricloroacético.
(*) Consejo
Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, con
sede en la ciudad de Buenos Aires. Fuentes: Diario “Hoy”, de La Plata,
y Área de Comunicación Institucional y Prensa del CONICET.
Adaptó: Lic. Enrique A. Rabe (ÁCS/CONICET
Santa Fe).
© Diario
"Hoy" - CONICET
Santa Fe
|