“Ojalá se pudieran inaugurar todos los días Institutos como el INALI”
 

Marta Rovira, presidenta del CONICETEntrevista con la Dra. Marta Rovira, presidenta del CONICET

La Dra. Marta Rovira es la actual presidenta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). El viernes 5 estuvo en Santa Fe para inaugurar, junto al Abog. Albor Cantard, rector de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), el nuevo edificio del Instituto Nacional de Limnología (INALI), sito en la Ciudad Universitaria, y cuya directora es la M.Sc. Mercedes Marchese. Es el primer instituto que inaugura durante su gestión, y es la primera mujer en ocupar la presidencia del Consejo en 50 años de existencia del organismo.

¿Cuáles son los motivos de su presencia en nuestra ciudad?
En primer lugar, la inauguración del edificio del INALI. Pero, además, estoy recorriendo los institutos de investigaciones localizados en Santa Fe, lo que no había podido hacer en mi visita anterior -del 7 de agosto-, y que me interesaba mucho llevar a cabo. El jueves 4 estuve en Rosario todo el día, visitando los institutos dependientes del CONICET.

Ésta es su segunda visita, ¿qué opiniones ha podido formarse respecto del ámbito del Conicet en Santa Fe?
Realmente, me resulta muy interesante ver en qué trabaja la gente. Es algo que valoro mucho; no me imaginé que me podría aportar tanto el conocer directamente los lugares donde los investigadores, los becarios y el personal de apoyo desarrollan sus actividades. Uno, desde Buenos Aires, no lo ve, por más que lo lea. Aquí se trabaja en muchos temas, que me parecen interesantísimos y que se hacen con muy buen nivel y con grupos muy capacitados. Vi muchos jóvenes becarios. El problema que tienen algunos institutos en Santa Fe, y varios de Rosario, es la infraestructura, una cuestión que, en algún momento, el CONICET deberá resolver, pero que se fue produciendo también porque estos últimos años están ingresando cerca de 500 investigadores y alrededor de 1500 becarios. Ojalá se pudieran inaugurar todos los días Institutos como el INALI.

En una nota publicada en el Diario "El Litoral" el 17 de agosto pasado usted manifiesta que quiere que haya más relación entre los científicos y las necesidades sociales. ¿Qué actividades propone para lograrlo?
En el CONICET hay muchos científicos que hacen investigaciones de un muy buen nivel y, de alguna manera, eso se tendría que ver reflejado en la sociedad. Así como hay ciencia básica, que sostengo que hay que seguir haciendo, que no sabemos si se va a poder transferir a la sociedad en 20 ó 30 años, o nunca, que se haga transferencia a la sociedad, en el sentido de que sea útil a ésta, es necesario. Hay muchos temas desde los cuales transferir. El viernes 29 de agosto, por ejemplo, estuve en Mendoza y recorrí institutos del Centro Científico Tecnológico CONICET de la capital provincial; ayer, jueves 4, estuve en Rosario, y hoy en Santa Fe, y en todo momento veo temas y me digo: “¡Qué interesante sería esto para la sociedad, y que no se dé tanto a publicidad!”. Hace diez días hablamos con directivos de Canal 7, quienes nos ofrecieron varias posibilidades de que el CONICET tenga presencia en televisión: un minuto y medio en los noticieros, micros, programas más extensos. Deberíamos acordar con ellos porque me parece que sería muy positivo que, asimismo, Canal 7 viniera a los lugares donde se está haciendo la investigación; habría material para una inmensa cantidad de programas. Además, noto que en las provincias ya tienen bastante relación con la sociedad; llevan a cabo actividades tanto con los gobiernos como con instituciones y los medios. Y estos hechos no se ven tanto desde la Capital. Creo que es muy importante la transferencia de tecnología y también la de saberes que son más sociales. Al respecto, recuerdo lo que me contaron en un instituto de Rosario, donde realizan estudios sobre la relación entre la maduración de un chico y si la mamá terminó el secundario, o no; los estudios indagan sobre el desarrollo psicológico, y a los resultados los aplican en las escuelas. Los científicos concurren a las escuelas y colaboran con los docentes. Cuando fui la semana pasada a Mendoza también me sentí gratamente sorprendida por las actividades que realizan, porque este lugar (la presidencia) es difícil. En parte porque, todavía, no adquirí la experiencia debido a que no tengo bastante tiempo en el cargo, pero el tema es que no me alcanza el tiempo y hay muchos problemas. Entonces, cuando veo todo lo que se hace en los distintos lugares del CONICET en el país, tales como Santa Fe, me siento mejor.

¿Qué papel asigna a la divulgación científica a través de los medios de comunicación?
Es muy importante. Creo que el CONICET tiene que estar más presente en los medios para que la sociedad lo conozca. Es cierto que en algunos ambientes saben lo que es CONICET, pero hay lugares en los que esto no sucede. Me parece que, además, es importante que los científicos traten de transmitir sus conocimientos de una manera que llegue a la sociedad que no está especializada en los temas en que ellos investigan. Estimo que es algo que la sociedad recibe bien; que le gusta que le cuenten lo que están haciendo, más de lo que los investigadores se imaginan. Tenemos que buscar a los científicos que quieran participar, porque en algunos casos están muy aislados.

¿Cuáles son sus máximas aspiraciones con relación al organismo que conduce?
Me gustaría que se siguiera en la misma línea de la gestión anterior (presidencia del Dr. Eduardo Charreau), en el sentido de que continúe habiendo incorporaciones de investigadores y de becarios, así como tratar de ir resolviendo el problema de la infraestructura, que no es una cuestión sencilla, y que tiene que ver con la seguridad, un tema que también me preocupa mucho. El personal no puede estar trabajando en lugares donde no exista una buena prevención. Por otra parte, aspiro a que se vea que el CONICET no es una “burbuja”, con relación a la cual nadie sabe qué hacen esos investigadores “raros” y, además, para que el organismo cumpla una función social.

¿Qué líneas de investigación son prioritarias para usted, y cuáles impulsará en particular?
El CONICET no tiene líneas prioritarias. En realidad, si se presenta un investigador con antecedentes suficientes para entrar en la carrera (del investigador), ingresa. Por otra parte, vamos a tratar de relacionarnos con el Inta, estamos en tratativas con la Comisión Nacional de Energía Atómica e intentaremos tener vinculaciones con Secretarías o con los ministerios a través de nuestro Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, y ver si podemos colaborar en algunos temas que son de importancia. Pienso que “Salud” es una de las áreas en las que el CONICET puede aportar mucho, y no sólo en ésa, ya que puede ser un referente para que diferentes organizaciones vayan a consultarlo en otras temáticas, algo que no hacen.

¿Estima suficiente el presupuesto asignado al CONICET para 2009?
Estamos negociando las cuestiones presupuestarias. Ésta es la época en que en todos los organismos nacionales se presenta el presupuesto, respecto del cual el Gobierno informa que van a dar un poco menos de lo solicitado, entonces hay que volver a negociar. Nosotros hicimos un presupuesto como para poder cumplir con los ingresos que queremos y con el mantenimiento de las unidades ejecutoras.

¿En qué campo investiga? ¿Cuál ha sido su principal aporte a la disciplina?
Soy fisica solar. En general, los aportes que se hacen son pequeños. Empecé a estudiar el Sol como estrella, viendo cuáles son los fenómenos físicos que allí tienen lugar. Estos estudios son pequeñas contribuciones que se hacen a partir de observaciones, con modelos teóricos. En los últimos tiempos he estado tratando de trabajar más con geofísicos, con físicos que estudian el campo magnético terrestre para establecer las consecuencias que acarrea en la Tierra aquello que ocurre en el Sol. Si uno se limita a estudiarlo como estrella, aporta al conocimiento, y como es la más cercana se ve con mucha resolución; se pueden distinguir dos estructuras que están a menos de 200 km de distancia, lo que para otra estrella cualquiera es totalmente imposible. Entonces se pueden inferir fenómenos que suceden en otros cuerpos celestes similares. Pero, hasta que no se intenta relacionar lo que pasa en el Sol con otras cuestiones, o las consecuencias que tiene en la Tierra, o cómo se puede aprovechar la energía, es ciencia básica.

En 1966, y en su condición de presidente del CONICET, el Dr. Bernardo Houssay -Premio Nobel de Medicina y Fisiología-, junto al Dr. Argentino Bonetto, director del Inali, inauguraron el primer edificio del citado instituto, también primero en el país. En esta ocasión, la historia quiere que sea usted quien, junto con el Abog. Albor Cantard -rector de la UNL- inaugure el segundo edificio. ¿Qué reflexión le merece esta circunstancia?
A mí me pone muy contenta; me parece muy bueno que se inaugure un edificio y, como lo dije antes, ojalá se puedan inaugurar muchos más porque uno de los temas de CONICET es mejorar la infraestructura para que los investigadores, los becarios y el personal de apoyo desarrollen sus tareas en lugares agradables y adecuados. Además, este hecho me complace especialmente porque es el primero que inaguro durante mi gestión.

Entrevistó: Lic. Enrique A. Rabe (ÁCS/CCT CONICET Santa Fe).

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Publicado el 10 de setiembre de 2008