ESCASEZ DE ÓRGANOS PARA TRASPLANTES EN MÉXICO

A partir de una donación cadavérica se pueden beneficiar entre 18 y 20 personas que se encuentren en fase de agonía, y aunque en el país azteca se cuenta con los recursos humanos, físicos y legales para elevar el número de trasplantes, hace falta un cambio de actitud sobre la cesión de órganos.

Valor del trasplante
Este procedimiento es, definitivamente, la mejor alternativa terapéutica para el paciente crónico en fase terminal, ya que, además de reducir el costo económico de los tratamientos médicos, permite a la persona reincorporarse a la actividad productiva y familiar.
Sin embargo, todavía el número de trasplantes que se realiza es muy bajo debido a cuestiones de tipo cultural que limitan la donación de órganos y el aprovechamiento adecuado de infinidad de donantes potenciales con un dictamen de muerte cerebral.
Las estadísticas señalan que el 70% de los pacientes mexicanos seleccionados para recibir un trasplante muere en la fase de espera, pues la alta demanda de órganos supera con mucho las labores altruistas; por lo anterior, la comunidad científica mundial investiga la posibilidad de realizar el genotrasplante o uso de órganos, tejidos y células de animales en seres humanos.
La investigación en el campo de los genotrasplantes, a partir de otra especie que tenga cercanía inmunológica (compatibilidad) con los humanos, ha determinado la posibilidad de que los cerdos, o algunos simios, sean donantes potenciales; empero, para la ciencia no es desconocida la problemática que este método puede representar, ya que existe el riesgo de transmisión de algunas de las enfermedades del donante a los receptores, y aunque el uso de medicamentos podría evitar reacciones de rechazo por parte del sistema inmunológico humano, la técnica todavía es analizada mundialmente.

El hígado de cerdo, una opción transitoria
Imutran, una compañía británica pionera en el desarrollo de trasplantes de órganos de animales a humanos, anunció sus planes de usar el hígado cerdo "como un medio temporal, fuera del cuerpo del paciente", a manera de máquina de diálisis para personas con insuficiencias hepáticas, que permita a los médicos ganar tiempo hasta que un órgano humano esté disponible para el trasplante.
El genotrasplante, particularmente el de órganos de cerdo, que son aproximadamente del mismo tamaño que el de sus equivalentes humanos, fue considerado como una solución ideal, pero el plan se ha demorado porque los científicos descubrieron los llamados retrovirus endógenos porcinos, que pueden infectar al receptor durante o después de la intervención quirúrgica. En razón de lo anterior, el método de Imutran se llevará a cabo hasta completar una serie de estudios, que actualmente analizan a 160 pacientes tratados con tejidos de cerdo, a fin de verificar la eficacia y seguridad, tanto del sistema de inmunosupresión (disminución de las defensas) como de la técnica empleada.

Fuente: Ciencia y Desarrollo, N° 143 (México). Selección y adaptación: Lic. Enrique A. Rabe –Área de Comunicación Social del Ceride-.

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