"La tecnología y la investigación tecnológica son las armas modernas más importantes de la competitividad, y los países del Sudeste asiático así lo están demostrando en el mercado mundial. Si Colombia no participa en esta dinámica del desarrollo científico y tecnológico, no podrá, definitivamente, en el futuro, tomar parte activa en la economía mundial". Así se expresó Jairo César Laverde, asesor de la Subdirección de Innovación y Desarrollo Empresarial de Colciencias (*), y uno de los organizadores del Taller sobre Comercialización de Tecnologías en la Cuenca del Pacífico, organizado entre esta Institución y el Consejo de Cooperación Económica del Pacífico. Este encuentro reciente, que se realizó para intercambiar conocimientos y experiencias en la comercialización de las tecnologías en los mercados económicos de la Cuenca del Pacífico, reunió más de 220 participantes nacionales y extranjeros, representando estos últimos a 19 países de la citada Cuenca.
En breve entrevista, Laverde respondió estas preguntas:
¿Cuál fue el propósito de este Taller?
Colciencias, y otras entidades importantes de Colombia, realizaron este Taller para concientizar al país sobre la importancia de la Cuenca del Pacífico. Nos interesa despertar el interés del Gobierno, las instituciones, el Estado, los empresarios y las universidades acerca de que el Pacífico es el área de mayor desarrollo. En los próximos 25 años, 10 de las economías más grandes del mundo corresponderán a países ubicados en esta zona, es decir, Canadá, Estados Unidos, Japón y China. Pero, aunque Colombia también está ubicada en el Pacífico, este hecho no ha repercutido en su internacionalización y acceso a mercados mundiales.
¿Cómo se piensa lograr esto?
Uno de los mecanismos fundamentales para que en el país exista una conciencia sobre la tecnología y su impacto económico son los Centros de Desarrollo Tecnológico (CDT), que Colciencias ha venido impulsando en los últimos 18 meses. Son 16 CDT que se suman a otros 60 que existen en el país, en diversos sectores. Tenemos otras experiencias como las "incubadoras de empresas de base tecnológica", que, en Colombia, suman 4. Este es un mecanismo para fomentar la creación de nuevas empresas basadas en las altas tecnologías, como microelectrónica, informática, nuevos materiales, biotecnología y química fina. Los creadores de estas empresas son, por lo general, ingenieros y científicos de alto nivel que no tienen experiencia en esta actividad; precisamente las incubadoras son las indicadas para facilitar la orientación necesaria en este sentido.
¿Cuáles fueron los resultados del Taller?
Conocimos las experiencias de Canadá, Estados Unidos, Hong Kong, Malasia, Indonesia, República Popular China, China- Taipei, Japón y Colombia, sobre la forma como estos países han desarrollado mecanismos de promoción y financiamiento de la innovación y el desarrollo tecnológico en las empresas. Por otra parte, se realizó el lanzamiento del Directorio de Centros Tecnológicos Empresariales de Colombia, editado por Colciencias, los cuales prestan sus servicios a los sectores económicos. De igual manera, creamos una red de comunicaciones entre los diversos centros tecnológicos, empresas y universidades de la Cuenca del Pacífico y organismos interesados en dinamizar el desarrollo tecnológico en esta área geográfica. Otro resultado del Taller fueron las 35 reuniones de negocios en las cuales los empresarios y participantes intercambiaron ideas que, seguramente, se concretarán en proyectos beneficiosos para el país en el inmediato futuro. Este Taller está incorporado al proceso nacional de fortalecimiento del Sistema Nacional de Innovación, como base de la Política Nacional de Innovación del actual gobierno.
¿Qué incluye esta política?
Se traduce en mecanismos de fomento a la innovación, y al desarrollo tecnológico, que beneficien la productividad de las empresas colombianas. Como ejemplo, hay créditos disponibles para los empresarios, por un monto total de 28 millones de dólares estadounidenses, destinados a préstamos "blandos". También existe el mecanismo que se llama cofinanciamiento. Se trata de compartir el financiamiento entre el Gobierno y el sector privado, donde al 50 % del valor de un proyecto de innovación, o de desarrollo tecnológico, lo coloca el empresario, y al otro 50 %, Colciencias, con fondos no reembolsables para el empresario, siempre y cuando al proyecto lo realicen un Centro Tecnológico o un CDT; un Centro de Investigación o una Universidad. Las incubadoras de empresas y los centros tecnológicos son financiados con fondos de capital "semilla", que en los últimos dos años suman 6 millones de la moneda de EE.UU., aportados por el Gobierno colombiano. Si se tienen en cuenta las contrapartidas de los centros tecnológicos y de los empresarios, esta cifra alcanza los 12 millones de dólares.
¿Algún mensaje para los destinatarios de esta política?
Sí, invitamos a los empresarios, investigadores, ingenieros, técnicos y trabajadores colombianos a incorporarse al proceso de la innovación y el desarrollo tecnológico, como única posibilidad de sostenibilidad de la producción del país en la economía mundial.
(*) organismo colombiano equivalente al CONICET.
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