| Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva |
En momentos en los cuales el país enfrenta la exigencia de alcanzar una cabal comprensión de sus problemas para articular respuestas que contribuyan a superar esta compleja situación de fragilidad en materia de competitividad productiva, salud, calidad de vida, desarrollo económico-social y calidad institucional, el aporte del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva -entre otros- es indispensable.
Una condición por aprovechar
Sabemos que, para tener éxito, la Argentina debe reaccionar con determinación, apostando
por la inteligencia y el aprovechamiento de sus principales recursos: la materia gris y el
capital científico-tecnológico. Pero el conocimiento por sí mismo no transforma las
economías ni la sociedad. La cuestión pasa por desarrollar una dinámica que lo integre
en beneficio de los sectores sociales y productivos. También sabemos que hay pocas
actividades tan globalizadas como el conocimiento científico y la innovación
tecnológica, y por ende, la comunidad que lo genera. Se trata de aprovechar con
inteligencia esa condición.
Consideramos que este desafío debe estar en el centro del "Diálogo Argentino".
Al respecto, la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva está
instrumentando Políticas de Estado que permitirán avanzar en materia de orientación,
promoción y gestión de la actividad científica y tecnológica para colocar, rápida y
estratégicamente, tan singulares recursos y condición al servicio de grandes objetivos
del desarrollo nacional y del mejoramiento de la competitividad de las estructuras
productivas.
Volver a las fuentes
En materia de investigación científica volvemos a las fuentes: al legado del creador del
CONICET* y premio Nobel, el Dr. Bernardo Houssay. Estamos instrumentando un plan
auténticamente nacional que garantice la federalización de la política científica y
tecnológica, con una distribución (temática) y desarrollo (territorial) equilibrado de
la masa crítica de recursos humanos, financieros, normativos, institucionales y de
información para la producción de ciencia, tecnología e innovación. Asimismo, nos
encontramos impulsando un mayor aprovechamiento de los recursos de cooperación
internacional, y el mejoramiento de la enseñanza de la ciencia y tecnología en todos los
niveles del sistema educativo nacional, desde la educación básica a la universidad.
Pero es ineludible que la profunda crisis, de la cual nuestro país brega por salir, ha
exacerbado la necesidad de que la comunidad científico-tecnológica produzca resultados
socialmente útiles y culturalmente relevantes; que realice aportes visibles y enraizados
en áreas-problema de interés social y del sistema productivo nacional. En esta
dirección ejecutaremos Programas y Proyectos Estratégicos sobre cuestiones precisas
focalizadas en: 1) Salud; 2) Calidad de Vida (seguridad, educación, justicia y medio
ambiente) y desarrollo económico-social; 3) Competitividad productiva; 4) Producción y
sanidad agropecuaria; y 5) Recursos renovables y no renovables.
Nuestra alianza con la producción y el trabajo
Desde una perspectiva común, y en el marco de nuestra alianza con el sector de la
producción y el trabajo, la agenda (temas) de proyectos en cada una de las cinco áreas
antes mencionadas está siendo consensuada con sectores sociales, de la producción,
organismos nacionales y provinciales, ONGs y otros actores clave. En la agenda ya figuran
el desarrollo de vacunas y medicamentos para la salud humana y sanidad animal, genética
aplicada al desarrollo de nuevas variedades vegetales resistentes a plagas, desarrollo
agroalimentario de mayor valor agregado en regiones estratégicas,
capacitación-empleo-tecnología, reconversión y modernización de empresas utilizando
nuevas tecnologías, para citar algunos temas. Políticas activas de creación de
Incubadoras de Empresas, Parques y Polos Tecnológicos serán articuladas para hacer más
efectivo el lazo conocimiento-producción-mercado, y colocar a la Argentina al nivel de
sus competidores.
A los mecanismos enunciados, el Diálogo aportará propuestas para que la política de
Estado se enriquezca con los aportes de la Sociedad Civil, abriendo múltiples caminos
para organizar una agenda que muestre el acuerdo existente sobre el hecho de que somos
conscientes de que el crecimiento y la competitividad pasan inevitablemente por aprovechar
nuestra materia gris y potenciar nuestras reservas científico-tecnológicas reconocidas
por su calidad en los más prestigiosos ámbitos internacionales.
Temario
En el temario del Diálogo Argentino los ejes relevantes que permitan la movilización del
campo científico y tecnológico son los siguientes:
· la innovación
· la articulación del sistema con las PyMEs, generando un mecanismo de incentivos a
empresas, a científicos y a tecnólogos
· la recuperación y fortalecimiento de los lazos investigación-producción-mercado
· la determinación de líneas programáticas estratégicas que ofrezcan respuestas a un
país en emergencia
· la formación y promoción de nuestros recursos humanos, generando condiciones que
recuperen el orgullo de trabajar por el bien de la Nación y eviten que la emigración sea
el destino de nuestra materia gris.
Por el Dr. Julio Alberto Luna, Secretario de Ciencia,
Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. Fuente: Diálogo Argentino - Documento
Base de la Mesa Sectorial sobre Educación, Universidad, Ciencia y Tecnología. Buenos
Aires, febrero de 2002.
(*) Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.
(C) SeCTIP - CERIDE
publicado el 9 de marzo de 2002