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Científicos
de la Facultad de
Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba
(UNC) desarrollaron
un método de análisis que permite identificar metales y
elementos perjudiciales para la salud en mucho menos tiempo que el sistema
tradicional. También puede reconocer componentes como el calcio,
cuya presencia es signo de fertilidad en los terrenos destinados al cultivo.
Tradición
vs. innovación
Con
las técnicas tradicionales en química analítica,
analizar una muestra de suelo demanda, desde su recolección hasta
la obtención de los resultados, un período cercano a quince
días. Esto es así porque el proceso requiere, entre otros
pasos, disolver la muestra, separar el sobrenadante, tomar el residuo,
quemarlo para fundir las sales y discriminar las que son solubles. Para
acelerar el proceso, investigadores del Departamento de Fisicoquímica
de la citada Facultad desarrollaron un método de análisis
que permite detectar la presencia de metales y contaminantes en un día.
El nuevo sistema se basa en la técnica de ablación laser
para identificar metales peligrosos para la salud humana, entre otros
elementos. Y según Carlos Rinaldi, director del proyecto, si bien
el sistema no cuantifica la cantidad exacta de contaminante, sí
permite confirmar su presencia, lo que posibilita instrumentar medidas
preventivas. “El problema del análisis del suelo es la complejidad
de su composición, porque no siempre es homogénea y varía
bastante en escasos metros; esto puede provocar que se muestree una zona
en la que el contaminante todavía no se haya esparcido”, explica
Rinaldi. En esa línea, subraya que el novedoso método permite
realizar un muestreo mucho más amplio, a bajo costo, y determinar
rápidamente la amplitud de la zona afectada.
Cómo funciona
Los análisis químicos que emplean la técnica de ablación
láser requieren instrumental específico que cuesta más
de cien mil dólares. Por ello, y para llevar adelante el proyecto,
los investigadores de Ciencias Químicas armaron un aparato -con
las mismas prestaciones- cuyo costo redujeron al adquirir las piezas por
separado, desarrollar otras y ensamblarlas en la UNC.
El método de análisis es simple: la muestra, deshidratada
y prensada, se deposita en un contenedor -capaz de albergar hasta 30 unidades-
que se introduce en una cámara de vacío, donde se la somete
al haz de un láser de alta potencia que volatiliza una pequeña
porción de la superficie en escasos microsegundos (ablación
láser). Esto produce una emisión que adopta una forma similar
a la de una pluma de 2 cm de largo. La radiación producida se analiza
mediante un espectrómetro que “lee” la emisión a través
de una fibra óptica y determina así los elementos existentes.
En conjunto con este sistema, un detector de masas cuadrupolar mide las
masas de las partículas que se producen en la pluma e identifica
los componentes.
Hacia una metodología
estándar
Uno
de los fundamentos del proyecto es la formación de recursos humanos.
“Eventualmente, la ablación láser se convertirá en
una metodología estándar, en especial por el desarrollo
tecnológico y la disminución de los costos en la fabricación
de los componentes”, apunta Rinaldi. Y agrega que en la Argentina, aunque
ciertas empresas pueden adquirir el instrumental, una de las dificultades
que enfrentan es la ausencia de profesionales capacitados para operarlo
e interpretar los datos que arroja.
Respecto de las aplicaciones posibles de la técnica, el director
del proyecto destaca su utilidad en áreas como agronomía,
ya que se la puede emplear para determinar la presencia de nutrientes
en terrenos de cultivo como una forma de establecer su fertilidad. Para
concluir, Rinaldi señala que el próximo paso del proyecto
es determinar la presencia de contaminantes orgánicos, como los
pesticidas.
Fuente: Hoy
la Universidad - Periódico digital de la UNC.
Adaptó: Lic. Enrique A. Rabe (CS
/ Ceride - Conicet)
© HOY
LA UNIVERSIDAD – CERIDE
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