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La exposición
a las vibraciones en maquinaria agrícola ha sido investigada en
el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
La dosis vibratoria capaz de afectar la salud del conductor puede reducirse
si, entre otras cuestiones, se regula el asiento en función del
peso del conductor.
Razones del estudio
Debido a la creciente mecanización del agro, los operadores de
maquinaria agrícola autopropulsada se ven expuestos diariamente
a niveles de vibraciones del cuerpo entero que pueden producir malestares
intensos y riesgos de enfermedades lumbares, entre otras, contempladas
en la legislación laboral argentina. La situación afecta
no sólo la salud sino también la seguridad, el confort y
la eficiencia en el trabajo. Cabe señalar que, en nuestro país,
no se contaba hasta ahora con datos sobre este tipo de exposiciones medidas
en las condiciones reales del campo. Por ello, hace dos años, el
Instituto de Ingeniería Rural del INTA
y el Laboratorio de Vibraciones del Centro de Física y Metrología
del INTI se abocaron
a trabajar en este tema.
Hasta el momento, se han investigado los factores que determinan el nivel
de vibraciones recibidas por operadores de tractores y cómo afectan
la extensión permitida de su jornada laboral. Estos estudios se
realizaron en relación con cosechadoras, fumigadoras, sembradoras
y tractores en distintos tipos de trabajos. También se ha comenzado
a evaluar la exposición a las vibraciones del sistema mano-brazo
en el empleo de motoguadañas y motosierras, entre otras herramientas.
Debe destacarse que la problemática de las vibraciones se ha agravado
en razón de la dificultad de incorporación -por causas económicas-
de nuevas tecnologías de control, juntamente con un incremento
de la velocidad de circulación sobre superficies más irregulares
al difundirse la siembra directa. En este trabajo se investigó
la dependencia de la duración permitida de la jornada laboral de
los tractoristas respecto de variables como la velocidad de trabajo, la
presión de los neumáticos y la regulación del asiento.
La investigación
El estudio de la exposición a las vibraciones se realizó
mediante la Aceleración Continua Equivalente (Aeq) de la vibración
transmitida al cuerpo humano a través del asiento de la máquina,
que representa la energía vibratoria recibida por el trabajador
y permite calcular el Tiempo de Exposición Permitido (TEP), es
decir, la duración máxima que puede alcanzar la exposición
diaria a un determinado nivel de vibraciones sin poner en riesgo la salud
del trabajador. Las mediciones se llevaron a cabo con un acelerómetro
triaxial y un medidor integrador que cumplen con las normas internacionales
para este tipo de equipos. El estudio se dividió en dos partes:
la primera se centró en determinar la influencia de la velocidad
de trabajo y la presión de inflado de los neumáticos sobre
el TEP para el operador de un tractor modal marca Ford 4600, cuyo conductor,
de 80 kg de peso, lo hacía circular por un tipo de superficie irregular
e indeformable (pavimento desnivelado con pozos, en un trayecto de 300
m). La segunda empleó un tractor Deutz AX 120, modelo 1995, que
se desplazó por el trayecto anterior, con un conductor de 60 kg,
agregando a las variables anteriores la regulación del asiento
en sus posiciones máxima y mínima.
Conclusiones
Los neumáticos proporcionan suspensión en los tractores
agrícolas, ya que la difusión de los mecanismos de amortiguación
se encuentra en la actualidad muy limitada a nivel comercial, siendo eficaz
el efecto antivibratorio. Con la mejor conjunción de parámetros
fáciles de controlar, como la presión de los neumáticos
y la regulación del asiento, y manteniendo la velocidad baja, aunque
en valores compatibles con las labores agrarias comunes, la dosis vibratoria
que recibe el tractorista se reduce notablemente, y la duración
de la jornada laboral permitida alcanza valores cercanos a aquellos comunes
para este tipo de tareas en el campo, evitando la exposición del
trabajador a niveles vibratorios nocivos para su salud.
Fuente: INTI;
“Saber cómo”, Nro. 24 (enero de 2005). Autores: Lucía E.
Barceló (INTI)
y Jorge A. Hilbert (INTA).
Información ampliada: www.inti.gov.ar.
Adaptó: Lic. Enrique A. Rabe (ACS
/ Ceride - Conicet).
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