El gran problema de esta época es cómo vamos a hacer para
sobrevivir los próximos 10, 20 ó 30 años. Los problemas de
contaminación, de deterioro biológico y de hambre son brutales. Hay
que solucionarlos en el menor tiempo posible, pero sus soluciones
no pueden dejar de tomar en cuenta al equilibrio, a la justicia social
y a la democracia. Tienen que provenir de un sitio distinto de la
ingenuidad y las respuestas del NO; tiene que surgir de la
concepción de "asociado y gerente", de la inversión del juego
"energía-información". Tal vez, incluso, deba considerarse la
posibilidad de una nueva filosofía.
(C)
CERIDE-"Información Científica y Tecnológica", Nĝ 203
(México).
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