Ingar, un cuarto de siglo al servicio del desarrollo nacional (II)
Primera parte

Continuación de la entrevista con el Dr. Nicolás J. Scenna*, Director del Instituto de Desarrollo y Diseño (Ingar / Conicet / UNL) de la ciudad de Santa Fe, creado en 1980. La proyección al medio.

INGAR - Instituto de Desarrollo y Diseño¿Desde cuándo dirige el Instituto?
Desde diciembre de 1996, lo que significó -y aún significa- un desafío doble e importante: continuar con la carrera de investigador y dirigir una institución que, en el área de procesos, es de excelencia a nivel nacional e internacional. Hoy, creo poder afirmar que se logró un avance en ambos sentidos, y estoy convencido de que en ello tuvo que ver la formación que recibí, con el financiamiento de Conicet, a partir de mi formación de posgrado, en mi caso el doctorado en ingeniería química de la FIQ - UNL.

¿Cuáles son los principales objetivos?
Formar recursos humanos de excelencia, desarrollar y contribuir a superar la frontera del conocimiento, y divulgar los resultados obtenidos a través de la docencia de grado y posgrado -la que nos vincula con universidades argentinas y del exterior-. Por último, pero no menos importante, la transferencia de tecnología a los sectores productivos. Al respecto, nos hemos relacionado con muchas empresas u organismos, por ejemplo, con la compañía de aguas y energía de los Emiratos Árabes. Y ahora estamos en tratativas con una empresa regional, que podría resultar en el diseño y la construcción de un sistema de tratamiento de efluentes para acondicionar un residuo indeseable. En el área de análisis de riesgos brindamos servicios y desarrollos a empresas, y colaboramos con la Secretaría de Medio Ambiente de Santa Fe y demás reparticiones públicas. En el tema “Informática”, trabajamos con empresas privadas y organismos oficiales, solos o en conjunto con la UTN.
La historia de la relación con empresas públicas y privadas, grandes y pequeñas, nacionales e internacionales, es larga, y todo indica que continuaremos teniéndola.

¿Qué desafíos institucionales existen?
Entre otros, conjugar la generación de nuevos procesos y lograr patentes, incentivando el surgimiento de nuevas empresas, si aparecen los emprendedores que se entusiasmen con el emprendimiento.

Al investigar en Procesos, ¿en qué áreas trabaja el Ingar?
En diseño, síntesis, optimización y simulación de procesos, sean continuos o batch, y en ingeniería de la confiabilidad. Estas herramientas generales se aplican luego a procesos específicos: petroquímicos, desalación de aguas, generación de energía a partir de hidrógeno, y algunas ramas del tratamiento de efluentes líquidos. En este caso, se pueden utilizar bacterias (microorganismos) pero también podemos usar una reacción química para eliminar elementos indeseables. En Ingar hay dos líneas de trabajo: en una se investiga el proceso Fenton (que se basa en una reacción química) y en otra el uso de biorreactores. El tema Hidrógeno, y su relación con la energía es muy importante, y es una línea de trabajo institucional que ha sido recientemente premiada en Alemania, en un evento internacional.

¿Y en qué otros temas?
Un grupo importante se dedica a Sistemas de Información (SI); se ha venido consolidando y ha alcanzado una masa crítica importante. Creo que ya podemos decir que el Ingar no se dedica sólo a procesos sino también a SI, con resultados excelentes en ambos campos. Tecnología de la Información es un área que ha registrado aquí un gran crecimiento, con promisorio futuro.

¿Realizan actividades docentes?
Sí; quienes nos orientamos a la ingeniería química nos repartimos entre la FIQ - UNL y, en mi caso, la FIQ / UTN, de Rosario. Los investigadores que se orientan a “informática” desarrollan sus actividades en la FRSF / UTN. La mayoría de los investigadores y profesionales somos docentes de grado y de posgrado. Y también participamos en la gestión de las mencionadas universidades.

Las actividades del Ingar, ¿a quiénes han beneficiado?
A las Universidades de la región, a las empresas regionales y nacionales, tanto a industrias PyMES como a las más grandes. Y a la gente que lo ha hecho, porque le ha permitido desarrollar una experiencia formadora que va más allá de aspectos académicos.

¿A qué empresas se ha transferido tecnología?
De las grandes tal vez sería más fácil decir a cuáles no se les ha transferido. Hemos trabajado con Petrobras, Repsol, TGS, Sipetrol, Atanor, Petroquímica Cuyo, Fabricaciones Militares, entre muchas otras, y también con numerosas PyMES. Desde 1980, a partir de un trabajo para la Comisión Nacional de Energía Atómica -la Planta de Agua Pesada-, el Ingar ha venido transfiriendo tecnologías y servicios a empresas públicas y privadas, como se informa en la página web institucional.

Hasta hoy, ¿en qué ha consistido su actividad como director?
En apoyar la vocación de trabajo de los integrantes del Instituto, sin poner trabas innecesarias. Y esto, para mí, resultó en que la gente liberó su fuerza de trabajo, originalidad y creatividad. En esta década, y debido al esfuerzo de todos, el Ingar puede mostrar mucho en cantidad de proyectos que ejecuta, en la vinculación con las universidades, en la muy buena producción científica, en la cantidad de tesis finalizadas y en ejecución, y en la intensa relación con el medio productivo. Éste es el presente.

Fueron veinticinco años activos...
Sí, podemos estar contentos, aunque siempre quedan cosas por hacer porque no es fácil mantener en funcionamiento las instituciones y/o lograr su crecimiento. Hacia el futuro, creo que, si hemos hecho todo lo mencionado, podremos hacer más aún, mejorando nuestro trabajo, por ejemplo, a través de una interacción mayor con el medio que nos rodea. Hay capacidad pero, al crecer los objetivos y las ambiciones, también se necesitan más recursos humanos y materiales. Este año logramos una significativa incorporación de becarios de Conicet, algo muy auspicioso.

¿Me dice que pronto no dirigirá más el Instituto?
Así es. Ya lo he hecho durante casi diez años, y es hora de dedicarme más a mis tareas de investigador. Estoy convencido de que cualquiera que tome mi lugar impulsará el instituto hacia la excelencia. En primer lugar, por la capacidad de mis compañeros que tienen posibilidad de asumir el cargo, pero también, porque lo hecho hasta aquí no ha sido sólo una actividad personal sino de todos los integrantes del Ingar; por lo que, seguramente, junto al futuro director, todos nosotros trataremos de hacer grande a nuestro instituto, y con ello contribuir a mejorar el Conicet, del cual dependemos, y al sistema científico de Santa Fe, del cual nos nutrimos y al que estamos indisolublemente ligados. En definitiva, todo logro, si bien es patrimonio principal de quienes lo alcanzaron, no deja de pertenecer al conjunto o sistema de ciencia y técnica de Santa Fe, al cual me siento orgulloso de pertenecer, y al que le debo mi formación y desarrollo personal.

(*) Ingeniero Químico (UTN-FRRosario) y Dr. en Ingeniería Química (UNL). Es investigador del Conicet y profesor titular (DE) en la UTN. (**) Creado por la Fundación Arcien y el Conicet, su primer director fue el Dr. Ramón Cerro. Desde 2003, Ingar también depende de la UTN. Página web: www.ingar.ceride.gov.ar. Entrevistó: Lic. Enrique A. Rabe (CS / Ceride - Conicet)

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Publicado el 22 de febrero de 2006